Según una encuesta de Irache, el 23% de los navarros quieren reformar sus viviendas

Según una encuesta de Irache, el 23% de los navarros quieren reformar sus viviendas


PAMPLONA, 11 de abril. (PRENSA DE EUROPA) –

Según una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores Navarros Irache, el 23% de los navarros quiere reformar su vivienda. De éstos, a más de un tercio le gustaría emprender importantes reformas inmobiliarias; El 20% quiere cambiar la cocina; El 18% tiene como objetivo reformar el baño; El 13% quiere modificar el sistema de calefacción de su hogar; El 12% quiere reformar para ahorrar energía; y el 7% mejoraría el sistema de refrigeración.

Irache cree que la Administración y el sector «deben seguir impulsando esta obra de rehabilitación para construir paulatinamente un patrimonio más sostenible, habitable y residencial adaptado a las nuevas necesidades de la ciudadanía».

La asociación ha manifestado que suele atender a personas que tienen problemas para reformar su hogar. Los más habituales suelen ser el precio de la obra, los retrasos en la ejecución o la calidad de la reforma.

Como se explica en una nota, una de las quejas más habituales suele estar relacionada con el precio a pagar. “A veces sucede que el consumidor ordena la reforma mediante un acuerdo verbal y sin ningún presupuesto. Luego, cuando aprueban la factura, se sienten estafados porque creen que el precio es excesivo”, dijo.

Por ello, ha recomendado solicitar varios presupuestos, aunque sean aproximados, para poder compararlos, y acordar que se cobrarán por la creación y cuánto, incluso si la obra no se encarga posteriormente se hace.

Una vez seleccionada la empresa, ésta debe aportar un presupuesto que detalle las tareas a realizar y los costes que tendrá cada una de ellas. También debe desglosar el precio del material y la mano de obra con las horas estimadas trabajadas. También se deben enumerar los impuestos.

Otro problema son los cambios en el presupuesto aceptado originalmente. «En principio, la empresa debe informar de cualquier imprevisto que implique un aumento en los costos de pago y el consumidor debe aceptarlos para que pueda cobrarlos», dijo Irache, quien señaló que «los aumentos injustificados en ocasiones representan miles de euros en pagos». sobre el presupuesto originalmente ofrecido «.

Otro de los conflictos más habituales en estas obras es el tiempo de finalización. Por ello, la asociación enfatizó que «es importante fijar una fecha de inicio y finalización de las reformas en el tratado». También se recomendó indicar una penalización por el retraso, que puede ocurrir hasta la fecha especificada para «evitar retrasos».

Otra queja común es la «mala calidad o finalización del trabajo». Por ello, Irache ha recomendado «concretar en la medida de lo posible las reformas y, si es posible, aportar descripciones y elementos gráficos en el contrato que reflejen el resultado final encargado». «Cuanto más detallada sea esta descripción, más probable es que más adelante se afirmen posibles violaciones», enfatizó.

Teniendo esto en cuenta, se recomendó que «indique los materiales, marcas, modelos o piezas que se utilizarán y que deben incluirse en el presupuesto».

Por otro lado, la asociación ha aconsejado que el método de pago esté estipulado en el contrato de tal forma que quede claro cómo y cuándo se realizarán los pagos. Por ejemplo, explicó que algunas personas optan por pagar ciertos montos o porcentajes del presupuesto en múltiples pagos para que «no tengas que pagar ciertas partidas hasta que el trabajo esté terminado y asegúrate de que la empresa no te reforma». sale de. » sin terminar una vez que ya tenga los fondos en su cuenta. También destacó la importancia de notificar a la empresa los ‘errores en la obra’ ‘lo antes posible’ y de conservar el contrato y las facturas de la obra realizada.

Otro problema recurrente es que meses después de una reforma, la humedad se encuentra en la propia casa o incluso en otras casas vecinas.

Finalmente, Irache ha recomendado indagar sobre las licencias o permisos municipales necesarios para llevar a cabo una reforma. También aconsejó que se informe al resto de vecinos y que la obra no involucre ningún elemento común del edificio.

También ha buscado asesoramiento cuando la reforma podría estar sujeta a alguna forma de subvención o ayuda, así como a deducciones o reducciones de impuestos.


Marta Del Rosal

Marta Del Rosal

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