Primer día de un fiscal ciego

Primer día de un fiscal ciego


Héctor Melero logró ser fiscal a ciegas. “Por primera vez en la historia”, afirma. Su hazaña de superar pruebas tan exigentes como esta oposición casi invita a presumir de ello. Melero debe estar harto de dar entrevistas. Verifique el género. La experiencia me lleva a limitar el tiempo para proponer temas y, ante las dificultades, enviar un mensaje claro: “Será prueba y error”. Conseguir el asiento es extremadamente complicado, pero actuar como fiscal parece un desafío abrumador. Por el momento, el Poder Judicial le ha asignado un funcionario que se convierte en su sombra durante estas prácticas. Nos acabamos de conocer. Yo también estoy nerviosa ”, aclara ese primer día.

Un técnico de la ONCE -la organización aporta parte del soporte tecnológico- se encarga de configurar los dispositivos. Con este dispositivo puede convertir cualquier documento de texto (los textos escritos a mano no funcionan) a Braille. “Es como una tabla de conversión para cualquier tipo de fuente”, dice. Para que esta impresora en particular realice su función, los archivos deben, por supuesto, digitalizarse.

El fiscal y su ayudante ocupan un despacho. La “Aventura” de Melero está rodeada de numerosas incertidumbres sobre su actuación.. Por ejemplo, cómo realizar experimentos. “Encontraremos la fórmula adecuada”, espera. «Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos. En un año puedes venir y preguntarme de nuevo. ¿Qué pasa si, por ejemplo, la defensa presenta documentos en una audiencia? La oficial revela una de las opciones que parece haber considerado ya. “Llevaba auriculares, yo le leía los periódicos”, dice el oficial. “No está decidido”, dijo Melero.

La vida cotidiana consistirá en introducir certezas en la práctica profesional. El primero, ayer, parecía un poco más fácil: tener tu nombre de usuario y contraseña. Parece que ya está familiarizado con el edificio. La semana pasada, acompañado de un técnico de la organización de la ONCE, hizo un recorrido por las instalaciones para llegar a su oficina por la puerta principal – “Llegaré yo solo”. El edificio está a unos 200 metros de punta a punta.

Melero finalizará su pasantía el 11 de junio. Durante esta fase cuenta con el apoyo de un tutor. Su primera fase de seis semanas estará en prisión. Luego vendrá la violencia civil, menor y de género, un objetivo final que cumplirá con sus expectativas. Sería un sueño, sí. Pero todo dependerá de las necesidades del fiscal, donde puede ser más útil a los ciudadanos. El nuevo fiscal quiso agradecer a sus superiores la “maravillosa acogida”. Durante la entrevista, otros aprendices se acercan a saludarlo. “Ya tengo algunos medicamentos para los que necesito calificar”, dice. Nada mal para un primer día.


Elena Resanes

Elena Resanes

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