Ni el mal tiempo ni la quinta ola de la pandemia derrotan al Camino de Santiago

Ni el mal tiempo ni la quinta ola de la pandemia derrotan al Camino de Santiago


José Carlos Rodríguez. Santiago. EFE. Ni el frío y lluvioso verano en Galicia ni la quinta oleada de la pandemia del coronavirus consiguieron disuadir a miles de peregrinos de hacer el Camino de Santiago, al que el 4 de julio asistieron más de 39.000 peregrinos, en su mayoría de origen nacional. A pesar del fuerte aumento de contagios en julio y la incertidumbre sobre las restricciones impuestas por las distintas Comunidades Autónomas, Galicia se ha convertido en un atractivo destino de verano en un año difícil para el turismo, ya que la población busca alternativas al aire libre y en contacto con Naturaleza. No importaron las lluvias y el frío insólito de Galicia este verano -era el julio más frío de una década- ya que llegaron a Compostela 39.282 peregrinos, una cifra muy diferente a la de principios de año, cuando apenas un centenar en la capital gallega llegó en el mes.

Ya en Semana Santa hubo una cierta recuperación con más de 1.000 peregrinos en abril, principalmente de España y especialmente de Galicia.

En los meses siguientes, justo antes del verano, el número aumentó exponencialmente: en mayo participaron alrededor de 5.000 peregrinos, en junio casi 15.000, en julio se duplicó hasta una media de casi 1.000 diarios. Aunque los datos son buenos, en comparación con el mismo período de 2019, está claro que la pandemia ha hecho mella en el Camino: solo en julio de 2019 llegaron a Santiago de Compostela más de 50.000 peregrinos.

Otra gran diferencia con los años previos a la crisis sanitaria son los orígenes y orígenes de los senderistas, ya que en verano eran mayoritariamente extranjeros, mientras que en julio de este año el 75% eran españoles. “Los peregrinos españoles en julio superaron a los de julio de 2019. Llegaron 33.962 este mes y 30.391 en 2019”, dijo a Efe el director de la oficina de acogida de peregrinos, Segundo Pérez.

La crisis del Covid 19 fue, como ha dicho, “no demasiado” percibida y de hecho ha despertado un mayor interés por el Camino entre los españoles a la hora de desplazarse durante las vacaciones de verano.

Según la oficina de acogida de peregrinos, Andalucía, con 5.591 peregrinos, es una de las comunidades autónomas que hasta ahora más ha visitado el Camino; Comunidad de Madrid con 4.810; La propia Galicia con 3.131; Comunidad Valenciana con 2.322 y Cataluña con 1.939.

Debido a las restricciones de movilidad, la afluencia de peregrinos extranjeros ha sido menor este año, representando solo el 25% del total, en su mayoría de países como Italia, Portugal, Francia, Alemania y Estados Unidos. “Los extranjeros han disminuido, pero los peregrinos españoles y gallegos han aumentado, lo que podemos decir que los peregrinos están muy bien de salud”, defendió Pérez, quien añadió que en ocasiones se sienten “abrumados” en atender a los visitantes porque están en el cargo “Hay muy pocos puestos “debido a las restricciones de distancia mínima de seguridad.

Entre los motivos de los peregrinos, la ruta religioso-cultural sigue siendo la más importante, y un año más la ruta francesa es la más visitada, con una afluencia del 55%.

“El Año Santo también anima a las personas, sobre todo en la dimensión religiosa, a través de parroquias y grupos juveniles”, ha señalado el titular del despacho, que advierte también que, a pesar de la hegemonía del Camino Francés, otros caminos de Santiago han conseguido un “auge”. como el Camino Portugués o la Vía de la Plata.

Pérez dice que la oficina espera una gran demanda este agosto y cree que las romerías serán “muy numerosas” a mediados de octubre y que mucha gente visitará Santiago.

Peregrinos como Pierre Ángel Hernández, originario de Montpellier, no dudan en comentar las ventajas del Camino, entre las que el francés de 69 años destaca “la belleza de la campiña gallega” y la “amabilidad”. de su pueblo.

“Hemos recorrido 260 kilómetros. Fue una experiencia inolvidable. Hicimos amigos extraordinarios en el camino ”, se trasladó visiblemente a Efe.

Hernández asegura que había mucha gente en el camino francés, desde ancianos hasta familias con niños, y que no tuvo “dificultades” en su ruta desde O Cebreiro (Lugo).

Como Hernández, Pedro Ruiz y Víctor Podalera, ambos de Jimena (Jaén), llevan cuatro años en el Camino de Santiago desde Irún (País Vasco) y dicen que se han sentido “muy seguros” todo el tiempo, ambos en Refugio público y privado, a pesar de la afluencia de personas, que se notó especialmente a la llegada a Galicia.

“Antes de la pandemia, había más contacto con otras personas. Sí, es cierto que se ha robado un poco la amistad, pero al final se impone el ánimo y las ganas de seguir conociendo el Camino”, explica Ruiz. Su compañero Víctor también asegura que viniendo del sur tienen la playa “muy visible”, por lo que eligieron el Camino de Santiago para “vivir la experiencia y escapar un poco de las temperaturas del verano, que son mucho más aquí”. tipo “.

Lo mismo hicieron Carlota, Nuria y Natalia, tres amigas de Albacete, Madrid y Andorra que peregrinan por primera vez a Santiago.

Aunque dos de ellos han optado por el Camino del Norte y otro por el Camino Francés, los tres coinciden en repetirlo sin duda alguna y aseguran que es una experiencia “segura” en un destino “nacional”, por lo que no lo hacen. necesita certificado PCR o covid. EFE


Elena Resanes

Elena Resanes

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