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LOGROÑO, 22 de junio (EUROPA PRESS) –

Servicio de Oncología Radioterápica, dependiendo de la Fundación RiojaSalud, realizó con éxito los primeros procedimientos radioquirúrgicos para tratar un tumor cerebral.

Precisamente, la ministra de Sanidad y portavoz Sara Alba visitó las instalaciones esta mañana del Centro de Investigaciones Biomédicas de La Rioja (CIBIR), donde se lleva a cabo esta operación junto al responsable de la Fundación RiojaSalud, Sergio Martínez, y parte de los especialistas del equipo de oncología radioterápica, entre ellos el jefe de departamento, Gustavo Ossola .

Alba ha destacado que “La inclusión de esta técnica no solo ampliará la cartera de servicios del sistema público de salud de La Rioja, sino que también evitará el traslado de alrededor de 30 pacientes al año a otros hospitales.“.

El consejero recordó que la radiocirugía “Es una alternativa a la cirugía invasiva, especialmente para pacientes que no pueden someterse a cirugía y para tumores y anomalías de difícil acceso o que se encuentran cerca de órganos vitales / regiones anatómicas”.

Esta terapia, que se lleva a cabo en el acelerador lineal, “Está indicado principalmente para tumores pequeños en el cerebro, metástasis en el cerebro y se usa para tratar los nódulos pulmonares y los neuromas acústicos, un tumor benigno poco común que se forma en el nervio principal (vestibularis) del oído y se expande internamente en el cerebro.“adicional.

Por su parte, Ossola ha afirmado que el coste de estos dispositivos se sitúa entre los 4 y los 5 millones de euros, y destaca que “el avance es que podemos ofrecer tratamientos cada vez más radicales a los pacientes que pueden curarse de su enfermedad oncológica”.“.

Lo señaló “Comenzamos con el cerebro, luego continuamos con los pulmones y luego con algunas lesiones abdominales para cubrir toda la economía en el futuro con base en los últimos descubrimientos científicos”.

La radiocirugía del cerebro requiere el uso de sistemas de radiación de alta precisión, que son utilizados por equipos de especialistas bien entrenados en el campo, explicó. Es una técnica no invasiva que permite administrar una alta dosis de radiación a pequeñas lesiones intracraneales de manera precisa y exacta mientras se minimiza la dosis recibida por el tejido sano circundante. El objetivo es administrar dosis que destruyan el tumor y logren el máximo control local.

La radiación dura unos segundos y no es dolorosa, pudiendo el paciente continuar su vida laboral o familiar con normalidad al finalizar el tratamiento.


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