Rivas, la comunidad de IU que creció muy rápido (con 10.178 chalets y 5.669 piscinas) y congeló la construcción: “Los jóvenes no encuentran un hogar”

Adrián, ingeniero de unos 40 años, se mudó al barrio de la Luna de Rivas-Vaciamadrid, a 20 kilómetros de la Puerta del Sol de la capital, hace unos dos años. Su piso de dos habitaciones, situado en una amplia urbanización con piscina y pista de pádel, le costó poco más de 350.000 euros. "Estoy contento, pero en esta zona no hay servicios; para ir al consultorio médico me tengo que ir a Covibar [en la otra punta de la ciudad] y también para encontrar una gasolinera; “Está cerca de la salida a la A-3”, dice mientras su perro orina en uno de los muchos terrenos baldíos del último proyecto urbanístico.
Rivas tenía 45.000 habitantes en 2004 y 101.000 20 años después
Bloques de cinco y seis alturas se entremezclan con hileras de coquetos chalés con piscina comunitaria frente a enormes solares vacíos. Cuesta encontrar un comercio en esta zona donde vive cerca del 20% de los más de 105.000 vecinos de una localidad que es un caso extraordinario en la comunidad de Madrid. Gobernado históricamente por Izquierda Unida (un total de 34 años), ha sido uno de los municipios que más ha crecido de la región en las últimas décadas. Tenía 600 habitantes en 1981, 45.000 en 2004 y 101.000 20 años después.
El segundo municipio con más piscinas de Madrid
En total, Rivas cuenta en la actualidad con 36.353 viviendas, cerca de la mitad de ellas construidas con algún tipo de protección pública [la localidad tiene además uno de los mayores parques públicos de vivienda de España, un 10% del total]. 28% de las viviendas –en concreto 10.178– Se trata de viviendas unifamiliares, muchas de las cuales también estaban bajo protección.
En un rápido vistazo aéreo gracias a la aplicación Google Earth se pueden contar miles de piscinas en chalés. De hecho, Rivas es, tras Pozuelo de Alarcón –el municipio con mayor renta media de España–, el que más piscinas tiene de todo Madrid: 5.669, una por cada 17 habitantes, según el último ránking elaborado por los Empresarios de Mantenimiento Profesional de Instalaciones Acuáticas.
Un 80% de los vecinos apoyó la medida

Lo cierto es que la localidad creció tanto y tan rápido que el ayuntamiento paralizó las licencias de nueva construcción entre enero de 2022 y enero de 2024 con el argumento de que no podía ofrecer los servicios necesarios. La medida fue sometida a votación popular. Más de un 80% de los vecinos la apoyaron. "Yo me preguntaría qué sentido tiene residir aquí si tu hijo seguirá escolarizado en la capital porque no queda sitio en ningún colegio", decía el entonces alcalde Pedro del Cura sobre los motivos para abrir un periodo de reflexión con la ciudadanía sobre qué había que hacer bajo el paraguas del eslogan 'Párate a pensar'.
El metro cuadrado más caro del este
La iniciativa, que provocó que hubiera menos oferta, no ayudó, precisamente, a frenar la escalada de precios de la vivienda que toda la región estaba ya sufriendo tras la pandemia. En la actualidad, según Idealista, el metro cuadrado de Rivas es el más caro de todo el este de la comunidad, con un precio de 3.241 euros/m², y por encima de otras ciudades del primer cinturón metropolitano como Getafe (3.162 euros/m²) o Móstoles (2.924 euros/m²).
Ante la falta de vivienda asequible, muchos jóvenes que quieren seguir viviendo en la población se están teniendo que ir a otros lugares. "Tenemos más de 1.500 personas que han venido a pedir vivienda a la cooperativa", explica Armando Rodríguez Vallina, impulsor de la Cooperativa Obrera de Viviendas Baratas (Covibar), clave de bóveda del urbanismo ripense. Era 1978 cuando nació esta cooperativa vinculada a CCOO y al Partido Comunista que, junto a la de Pablo Iglesias, impulsada por UGT y PSOE, comenzó a construir viviendas.
"Yo había estado 20 años en el exilio en Francia [por la represión franquista] y regresé con gran entusiasmo para hacer algo para mejorar la relación social con la construcción de ciudades.. “No había ni un solo árbol en el área donde iniciamos la construcción” EL PERIÓDICO nos recuerda a este experto en economía y urbanismo. Esta colonia de edificios, a cinco kilómetros del casco antiguo y construida cerca de un lugar donde vertía sus residuos la ciudad de Madrid, se convirtió en un referente del urbanismo madrileño. Su modelo consistía en bloques de viviendas en terrenos privados para uso público dentro de un radio, con zonas ajardinadas, abiertas a la circulación de personas y vehículos. En total, Covibar construyó 4.500 viviendas para las personas de bajos ingresos, “Integración del espacio habitable y de las instalaciones culturales, deportivas y comerciales” hasta 1995.
Siempre con la premisa de apoyar la vivienda pública, el municipio siguió creciendo en los años siguientes al albur de la burbuja inmobiliaria, a lo ancho, con muchas zonas verdes y equipamientos públicos, ciertamente, pero poblándose de cientos, incluso miles de chalés con piscina, hasta que la administración vio que no podía ofrecer los servicios necesarios y frenó en seco la construcción.
"Como idea social fue nefasta. Las ciudades necesitan crecer y, si no aportas la vivienda necesaria a la creación neta de hogares, se produce un problema de cohesión social inmenso. Ante la escasez de vivienda se genera un efecto cascada en el que el más perjudicado es el que tiene menos poder adquisitivo y el que al final se ve expulsado", afirma Carolina Roca, presidenta de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid. "No se pueden cambiar las reglas del juego así cuando había inversiones inmobiliarias muy importantes", añade.
Para el PP, la iniciativa tuvo un tinte "político y electoral", en palabras de su portavoz municipal, Janette Novo. "En junio de 2023, el PP ganó las elecciones. No querían que la ciudad creciera más. Usaron ideas peregrinas como que el colector no tenía capacidad. Si no llegan a parar las licencias, quizás el Partido Popular estaría ahora gobernando la ciudad", afirma sobre una medida que, según asevera, "está expulsando a los jóvenes de la ciudad".
"Altos costes de infraestructura"

En la presentación del nuevo plan estratégico municipal de vivienda el viernes pasado, el propio consistorio admitía en un documento que hay "una dificultad de acceso a una vivienda asequible" y que se ha producido un "incremento de la demanda de vivienda pública". Todo ello en un "contexto urbano limitante", ya que el alto porcentaje de chalés había generado "baja densidad" y "altos costes de infraestructura".
En conversación con EL PERIÓDICO, la concejala de Urbanismo y Vivienda, Yasmin Elena Manji Carro, explica que este plan es "un aterrizaje de todas las necesidades que tiene la ciudad", entre ellas facilitar vivienda asequible. Uno de los puntos principales es la puesta a disposición de cinco parcelas municipales en varios barrios para vivienda de alquiler destinada a jóvenes y a los "colectivos que más lo necesitan".
Descartado el modelo de chalés
La concejala asegura que la construcción de chalés con protección se hizo "hace muchos años". "Ahora no es el modelo que nosotros estamos impulsando", afirma. "Cuando hicimos el 'Párate a pensar' y ese análisis, tanto por parte del Gobierno como de la ciudadanía, una de las necesidades que vimos era que había que impulsar otro tipo de viviendas más colectivas con locales comerciales, que generaran más ciudad, espacios comunitarios, un modelo más similar a los inicios de Rivas, con Covibar y Pablo Iglesias, con plazas y zonas comerciales", asegura la edil, que reconoce que se ha crecido "mucho en poco tiempo".
Sobre el parón inmobiliario, afirma que se produjo porque los servicios –algunos de los cuales "no dependían directamente de lo municipal, sino de la comunidad– no eran acordes con el nivel de población que había ni con la calidad de servicios que había. Desde colegios e institutos a centros de salud. Queríamos que fuera acorde para mantener la calidad de vida que hay en Rivas".
Zona tensionada y tribunales

En ese sentido, afirma que hace falta que la comunidad construya el cuarto centro de salud en el barrio de Cristo, mientras que en el barrio Centro debe "acabarse el colegio número 16 y el nuevo instituto, que la previsión es que las obras puedan estar para el año que viene porque hay una falta de plazas muy importante".
Sobre la falta de vivienda actual, la concejala lo atribuye a "un fenómeno estructural que está afectando a todo el país" y al hecho de haber paralizado las licencias. "El aumento de precios es el que está expulsando a la juventud o el que impide que se pueda emancipar", dice Manji Carro, que en ese sentido recuerda que han solicitado a la Comunidad de Madrid que Rivas sea declarada zona tensionada para "poner en marcha medidas de intervención del mercado privado del alquiler". "Nos dijeron que no, pusimos una denuncia ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y estamos esperando a ver qué dice la Justicia".
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