Experto de UNIR confirma que las «tecnologías emocionales» «dan forma a nuestro futuro» y tienen «un gran viaje de negocios»

Experto de UNIR confirma que las «tecnologías emocionales» «dan forma a nuestro futuro» y tienen «un gran viaje de negocios»


LOGROÑO, 22 de agosto (EUROPE PRESS) –

El Doctor en Inteligencia Artificial y Catedrático del Máster en Inteligencia Artificial de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Luis Miguel Garay ha afirmado que las «tecnologías emocionales» «Darás forma a nuestro futuro» y por eso tienes «un gran viaje de negocios»«.

En una entrevista con Europa Press, en la que analizó las propiedades de las llamadas ‘tecnologías emocionales’, Garay destacó que «la gente siempre ha tenido la ambición de construir modelos, de construir máquinas que parezcan personas».

Sin embargo, como explica el médico en Inteligencia Artificial, Estas tecnologías existen desde hace mucho tiempo, «por ejemplo, actualmente tenemos máquinas que han desarrollado una visión artificial igual o mejor que los humanos, máquinas que son capaces de oír igual o mejor que los humanos, es decir, durante mucho tiempo». time Time Time hombre fue capaz de crear nuevas inteligencias artificiales, máquinas que simulan los sentidos humanos.

Sin embargo, “Teníamos que dar un paso más”, explicó Garay, “no solo para simular los sentidos, sino también para simular qué son los sentimientos, para ir un poco más allá de la simulación y representar la capacidad que tienen las personas de emocionarse acerca de los sentimientos para expresarlos. «.

Así lo señaló el doctor «El objetivo de estas tecnologías emocionales es poder reconocer y procesar automáticamente estas emociones en las personas y poder reproducirlas en máquinas».

“Muchos de los algoritmos basados ​​en inteligencia artificial son ahora perfectamente capaces no solo de reconocer cada gesto humano, sino también de percibir las emociones de las personas”, enfatizó la docente de UNIR, “por eso podemos reconocer cuando hoy, sin ningún problema, una persona está enojado cuando está triste, cuando está feliz, y todo ello a través de la capacidad de reproducir, reconocer expresiones faciales, procesar el lenguaje, etc. ”.

Desde un punto de vista técnico, Garay ha explicado que detrás de estas tecnologías emocionales se encuentran los llamados “sistemas cognitivos”, cuyo objetivo es “que estas máquinas aprendan, puedan interactuar con los humanos de forma natural y personalizada”. : si una persona está enojada, tienes un sistema que es capaz de identificar ese enojo y personalizar su respuesta a ese contexto en particular.

GRAN BOOM EN LA ÚLTIMA DÉCADA

“Estas tecnologías han experimentado un gran auge durante la última décadaGaray enfatizó que esto se debió al mayor desarrollo de los propios algoritmos de inteligencia artificial como resultado del espectacular avance que han tenido otras tecnologías adicionales en los últimos años ”.

De estas tecnologías que han provocado y promovido el crecimiento «enorme» de la Inteligencia Artificial y, en consecuencia, de las tecnologías emocionales, Garay ha destacado algunas como Big Data o Big Cloud, y el motivo es que se apoyan en un uso masivo de los datos.

“Hay que entrenar estos modelos, ser capaz de reconocer imágenes y sentimientos, y para eso se necesitan muchos datos”, explica el médico, confirmando que “el progreso no se debe solo a la tecnología en sí, sino también a estas otras tecnologías ”sobre las que se apoya (Big Data o Big Cloud), que a su vez han logrado importantes avances en los últimos años”.

Está despejado Estas tecnologías tienen un amplio abanico de aplicaciones, como explica el docente de la UNIR: «Se habla mucho de los coches autónomos; estos coches, aparte de que ellos mismos estén circulando por la carretera, podrían utilizar estas tecnologías emocionales para detectar si el conductor está cansado o no, y recomienda activamente un descanso.

“Otra aplicación podrían ser los sistemas de seguridad”, enfatizó Garay, recordando que ya existen tecnologías en los aeropuertos que permiten identificar a las personas mediante rasgos faciales; sin embargo, esto podría complementarse con la identificación de ciertos riesgos, por ejemplo, sensaciones extrañas expresadas a través de emociones «.

En el campo de la seguridad vial, Garay también mencionó la posibilidad de que estas tecnologías «detecten automáticamente un estado de intoxicación sin tener que recurrir a burbujas».

Cabe destacar su aplicación en el sector salud, «las funciones de autodiagnóstico podrían ampliarse mediante la detección automática de estrés, fatiga o en disciplinas como la psicología».

Garay, a su vez, quiso señalar cómo Estas tecnologías también pueden ser «muy útiles» en el campo del marketing, «por ejemplo para impulsar las ventas o para ser utilizadas junto con otras tecnologías para modelar sistemas económicos con el fin de poder simular su desarrollo.

«Como puede ver, hay muchos usos», afirmó el médico, quien afirmó que «si hay comportamiento humano, se puede utilizar este tipo de tecnología».

Con esto en mente, Garay quiso destacar que hay «muchas empresas en el mundo empresarial que están interesadas en estas tecnologías en la actualidad».

«Todos los hablantes inteligentes utilizan estos sistemas cognitivos y estas tecnologías emocionales, cada vez que hablas con el hablante, la comprensión del lenguaje natural se procesa utilizando estas tecnologías», explicó.

Esta área de los sistemas cognitivos es actualmente la zona «más caliente», según explica la profesora de la UNIR, que también ha asegurado que «es con diferencia el espacio más grande en cuanto a investigación en inteligencia artificial se refiere».

Con esto en mente, Garay ha afirmado que esto se debe «no solo al deseo de la gente de hacer que estas máquinas se parezcan a nosotros de una manera muy natural y muy humana», sino que ha asegurado que «darán forma a nuestro futuro», y que más allá que «detrás de estos modelos hay muchas aplicaciones que tienen un tremendo desarrollo empresarial» y que «aportan mucho dinero».

MÁS BENEFICIOS QUE RIESGOS

Ante el «miedo» social al hipotético reemplazo de humanos por esta avanzada tecnología y los riesgos potenciales que su uso podría suponer, Garay no dudó en decir: «Yo lo veo como una ventaja, es cierto que hay riesgos». todos hemos visto estos algoritmos incluso capaces de crear personajes que no existen o de simular esas emociones y sentimientos ”.

Sin embargo, reiteró que «creo que hay muchos más beneficios que riesgos».

En conclusión, Garay citó como ejemplo: «Cuando se crearon los automóviles, un automóvil naturalmente conlleva riesgos, accidentes, muertes, atropellos, pero nadie rechaza los beneficios que tiene, son las tecnologías las que despertaron ciertos temores en ese momento, y que «es muy humano» y ha afirmado que «el miedo a lo desconocido es muy humano, pero al final tiene muchos más beneficios que riesgos».


Marta Del Rosal

Marta Del Rosal

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