El centro infantil y juvenil ‘La Atalaya’ de Valdegastea abre sus puertas con 120 plazas y una programación continua

El centro infantil y juvenil ‘La Atalaya’ de Valdegastea abre sus puertas con 120 plazas y una programación continua


LOGROÑO, 18 de octubre (EUROPE PRESS) –

los El centro infantil y juvenil ‘La Atalaya’ en el distrito de Valdegastea abrió sus puertas este lunes con 120 plazas, 60 de ellas para niños y niñas y otras 60 para jóvenes. La instalación fue inaugurado por el alcalde de Logroño, Pablo Hermoso de Mendoza, en un acto en el que participaron, entre otras cosas, las asociaciones de vecinos de la ciudad.

‘La Atalaya’ se suma a los otros nueve centros lúdicos de Logroño y también ofrece actividades para los jóvenes. Está dirigido a personas de entre 4 y 18 años.

los El proyecto de este centro nace como respuesta a las peticiones de las asociaciones de vecinos sobre la elaboración de presupuestos participativos por parte del Ayuntamiento de Logroño. La obra se inició en marzo de 2020 y se adjudicó 973.312 euros.

los El nuevo edificio se ubica en una parcela triangular de más de 3.200 m2, en la confluencia de la Avenida de Francia y la Calle Grecia y corona una pequeña loma. El edificio ocupa unos 1.800 metros cuadrados, una gran dimensión para este tipo de despliegue que respeta el estado actual del terreno, sus árboles y su césped.

Es un Espacio modular y polivalente que tiene en cuenta los deseos de los vecinos y las necesidades del público al que va dirigido, incluida una población de entre 4 y 18 años. El ala oeste se utiliza para una ludoteca y el ala este para el Centro Joven. La parte central está dividida.

UN EDIFICIO «EDUCATIVO».

La idea constructiva se basa en una máxima del reconocido arquitecto Lous Kahn: “En la época gótica, los arquitectos construían con piedras macizas. Hoy podemos construir con ladrillos huecos «.

Según esta idea, este edificio para el ocio de niños y jóvenes se construirá a partir de bloques de madera, análogos a los que componen arquitecturas de juguete con formas sencillas y colores básicos. Sin embargo, para darles habitabilidad y moneda, los bloques de madera serán huecos.

El Centro Valdegastea consta de una hilera de casas con techo a dos aguas y se repite con la misma dimensión en el frente y el mismo tipo de hueco en la fachada norte, calle Grecia, una construcción que recuerda a los juguetes arquitectónicos para niños.

En el medio, el módulo gris que divide el edificio alberga la recepción y el vestíbulo. Se accede desde el exterior a través de una suave rampa que está cubierta por una veranda cubierta plana.

Alternativamente, el acceso puede ser a través de una cómoda escalera. Y en la parte trasera se accede a los patios de recreo al aire libre, también con rampa. El módulo central tiene una zona de espera y una zona de información.

Las grandes salas de ambas alas se pueden dividir en cinco más pequeñas mediante puertas correderas, según capacidad o uso. Al final de cada pasillo hay una habitación adicional para usos específicos. En el que corresponde a la ludoteca, un mirador lleva la vista a lo lejos, al horizonte, libre de edificios.

Las habitaciones de los niños tienen acceso directo a sus baños e instalaciones de almacenamiento, mientras que las de los adolescentes están equipadas con servicios agrupados e instalaciones de almacenamiento. Además, cada pasillo tiene espacio de almacenamiento en la franja debajo de las ventanas, frente a los salones de clases.

Se proyecta un rectángulo multifuncional y pre-deportivo en el norte del edificio. El uso de diferentes colores en la acera sirve como ayuda para el juego. En el interior, los huecos están revestidos con madera para mostrar un acabado atractivo visual y hápticamente.

Al diseñar la fachada y el suelo se tuvo en cuenta la zona climática, la impermeabilidad, la resistencia al fuego, la seguridad y la insonorización. Los materiales para pisos y baldosas fueron seleccionados en base a criterios de comodidad y durabilidad. El patio que rodea el edificio se disuelve, alisa y pule con una losa de hormigón armado tratado con cuarzo gris.

El hormigón visto se dejó antideslizante en las rampas y escaleras de acceso al edificio. El revestimiento del cortavientos consiste en una estera de coco antideslizante sobre gres. El interior fue pavimentado con vinilo en tres colores: gris en el vestíbulo, amarillo en la zona infantil y verde en la zona juvenil.

Los muros verticales de los aseos, pasillos, vestuarios, vestuarios y el aula, en los que se ubica el punto de agua y la encimera, están alicatados con azulejos de colores. El interior de las aberturas de las ventanas estaba revestido con tablas de abeto, al igual que la barra de la ventana de las oficinas al vestíbulo.

Los materiales y sistemas elegidos garantizan unas condiciones sanitarias, sanitarias y de protección medioambiental para que se consigan unas condiciones sanitarias y de estanqueidad aceptables en el interior del edificio para que no deteriore su entorno y garantice una adecuada gestión de los residuos.

EFICIENCIA ENERGÉTICA.

Todas las instalaciones térmicas del edificio se realizaron de acuerdo con los requisitos técnicos de bienestar y eficiencia energética de tal forma que se preserva la calidad térmica del medio ambiente y se reduce el consumo de energía convencional de las instalaciones térmicas como consecuencia de emisiones de gases, efecto invernadero y otros contaminantes atmosféricos.

La climatización del edificio se realiza mediante refrigeración por suelo radiante. Existe un sistema de renovación de aire con ahorro de ventilación que distribuye la ventilación en las diferentes estancias a través de conductos, rejillas de difusión y aspiración.


Marta Del Rosal

Marta Del Rosal

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