Novatadas en Galicia: ¿Integración o acoso?

Novatadas en Galicia: ¿Integración o acoso?


Novatadas, en una foto de archivo, en Santiago Álvaro Ballesteros

Las novatadas sobreviven en muchos centros. Las prohibiciones y las sanciones no parecen haber sido suficientes para hacerlas desaparecer.

29 de agosto de 2021 . Actualizado a las 5:51 p.m.

¿Quién no ha escuchado una historia loca sobre las novatadas? Siempre se han celebrado en universidades y residencias de estudiantes. Alumno de primer grado se convierten en esclavos de sus compañeros Mayores, sus veteranos, para unirse al grupo. Tienes que tratarlos con respeto y hacer lo que te digan que hagas. Con la seriedad que han alcanzado algunos de estos ritos de iniciación en los últimos años, la mayoría de los centros universitarios empezaron a prohibirlos.

En Galicia, la turbidez sobrevive. Las prohibiciones y las sanciones no parecen haber sido suficientes para hacerlas desaparecer. Un exalumno de una residencia universitaria gallega, cuyo nombre prefiere no revelar, comparte sus vivencias. «Como veterano tienes que tratar mal al novatopara que te tenga respeto. Has estado aquí más tiempo que esta persona, por lo que tiene que respetarte y hacer absolutamente cualquier cosa que le digas que haga. Hay un amplio abanico de enturbiamientos en el lugar donde vive: desde algo tan inocuo como disfrazarse y cantar hasta afeita el cabello de los novatos como los monjes. También hay una ingesta obligatoria de alcohol si los veteranos así lo desean; a veces son forzados bebe hasta vomitar.

Pero, ¿a qué peligros está expuesto? Juan Carlos Sancha, director de la Residencia Teniente General Barroso en Santiago, explica que estas prácticas suelen sancionarse con una expulsión del centro, que puede ser permanente o, según la gravedad del caso, temporal. Lo mismo sucede en la mayoría de los dormitorios y universidades.

Muchos de ellos temen dejarlos porque expulsaría a los novicios. Eso no sería un problema con este joven: “Nadie te va a marginar. Muchos de mis mejores amigos no odian. Pero si bien sería más fácil dejar de fumar, asegura que vale la pena participar. “Vivirás cosas que no vivirás si no las haces. Tendrás relaciones con personas que no tendrías si no las tuvieras. […] Muchos amigos míos se han arrepentido de no haberlos hecho».

¿Por qué los veteranos no ven lo que están haciendo mal? Ana Aizpún, psicóloga y autora del libro Novatadas: comprensión para actuar, explica que en estas situaciones un «Despersonalización de la violencia». El veterano no es él, sino el papel al que está «obligado». Ejerce su poder sobre otra persona que para él no es una persona con nombre y apellido, sino un simple principiante que debe respetarlo y obedecerlo.

Aizpún explica que muchos sienten que tienen «una fuerza que les ha faltado en algunos ámbitos de su vida». Para ellos se trata de los veteranos Comportamiento que indica inseguridad y buscando validación grupal. Señala que la relación veterano-novato se basa precisamente en el abuso de ese poder. Lo compara con un juego de roles en el que «las personas que son iguales ya no son las mismas por su papel».

Cuando se trata de denunciar tratamientos abusivos, los novatos no quieren exponer a sus veteranos. Vale más para ellos estar callados que ser acusados ​​de ser «top». Juan Carlos Sancha explica lo difícil que es encontrar al culpable cuando se intenta investigar la práctica del odio. Los estudiantes tienen miedo y «nadie quiere mencionar nombres».

Santiago es la ciudad de Galicia con mayor tradición universitaria y por tanto una dilatada trayectoria en estos ritos de iniciación. Víctor Arce, vicerrector de Estudiantes y Proyección Internacional de la USC, asegura que un «Trabajo de educación y prevención con escolares»Donde se les dan algunas pautas de comportamiento para vivir juntos, no solo en las aulas, sino también en sus dormitorios y colegios:«Las acciones e iniciativas que favorecen a los estudiantes de acollida de novo no deben confundirse con otro tipo de medidas que se enfocan en la integridad física y moral de las personas.».


Elena Resanes

Elena Resanes

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