«Chamoume ‘maldito maricón’, me arrojaste a Chan y empezaste a patearme a mí ya un puñado»

«Chamoume ‘maldito maricón’, me arrojaste a Chan y empezaste a patearme a mí ya un puñado»


Alberte Bello, con muletas, este lunes en Vigo XOAN CARLOS GIL

Un vecino de Cerceda de 40 años denuncia un atentado por motivos homofóbicos a la Policía Nacional, que este sábado en Vigo. ha sufrido

01 de noviembre de 2021 . Actualizado a las 10:20 pm.

Alberte Bello Tiene 40 años y nació en A Coruña, pero hace años que se instaló en Xalo (As Encrobas, en Cerceda). Alberte se dedica profesionalmente al mundo artístico, especialmente a las artes escénicas. Actualmente está ensayando para una obra de teatro, lo que le lleva a recorrer toda Galicia, especialmente Vigo, donde viven muchos amigos. Y ese sábado presentó una denuncia ante la Policía Nacional luego de sufrir una agresión motivada por la homofobia por una persona que posteriormente huyó, dejándolo gravemente herido.

«Fue como una mañana del sábado pasado. Eu viña de cear Codirectora y directora de vestuario del grupo de teatro Vaiembora. Despois fomos tomar una copa con un local en la zona de Vella o en el pub Plaff». Desde allí se despidió de O Berbés, donde vive cuando se dirige a la capital olímpica. De repente se le acercó una persona de entre 28 y 35 años, según la víctima: «Acercouse e pediume lume. Me dices que no tocarás el timbre, pero aun así quería sacar el gasto de mi mochila por temor a estropearlo. No me dio un papel de Moi Bo«Él dice. Alberte apostó por la diplomacia: «Diles cortésmente que ninguna tiña es tabaco». Pero el interlocutor insistió en preguntar si tenía tabaco y obtuvo la misma respuesta.

Alberte Bello continuó su camino hacia su departamento. Parecía que había perdido de vista a esta persona. Nada más lejos de la realidad: «Pensé que estaba perdiendo de vista la hermosa costa tíñao». Según el agredido la persona inició los insultos: «‘Pero tú, maldito maricón, ¿qué vas a dudar de mí?'» Casi instantáneamente lo empujó contra el piso por detrás y comenzó a golpearlo. El primero cayó en su rostro: «Me quedé como un encaixado nunha zona da rúa na que no pude mover». Y agrega un detalle importante: «Creo que lo vi aumentar algunos de los impulsos colectivos LGTB y no dejaba de insultarme: ‘Maricón, maldito maricón, hijo de puta …’ Porque no quiero repetir». «Hubo momentos moi traumáticos por minutos, porque mientras me insultaba, me pateaba y golpeaba en todo el cuerpo. O primero se arreglan inconscientemente para taparme la cara … como cebo«, El describe.


Elena Resanes

Elena Resanes

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