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Laura alcázar

Él era el suegro de
Marichu Salgado, conocido como
‘Piquiqui’, que se inició en la industria hotelera hace algunas décadas. Comenzó a gestionar la cafetería del Hospital San Pedro de Alcántara. Durante 25 años estuvo a cargo de este servicio y luego se instaló solo en Moctezuma, en la calle Caupolicán, donde fundó su popular
Casa Piquiqui, como un
icono de barrio Funcionó durante 34 años.

Los Piquiqui no se han ido de Montezuma, siguen gestionando allí otro lugar, el restaurante tapería
Sal y pimienta, que llevan unos años en funcionamiento, cuando reformaron el antiguo restaurante de pescado.

“Por la noche es cuando lo mejor es quedarse en la terraza, hay un microclima perfecto”

La dilatada trayectoria hotelera de la familia les llevó a abrirse a nuevos proyectos y hace más de una década asumieron la dirección de la
Bar junto a la piscina Prince’s Park. Desde entonces, todos los veranos, salvo un breve período en el que estuvieron a cargo del restaurante del complejo Guadipark, se encuentran con una clientela habitual en la piscina más céntrica y pública de la ciudad.

“Aquí trabajas muy bien, entre otras cosas porque estás en un lugar abierto”dice Marichu. “Además”, agrega, “no es como cuando tienes clientes en un bar, como Sal y Pimienta, que son las mismas caras todo el año, aquí ves caras nuevas de año en año. A pesar de estar en el centro, casi siempre viene la misma gente.
Son personas que han venido toda su vida, incluso antes de que lo tengamos. Trabajas muy a gusto ».

“Trabajamos mucho aquí, desde que empiezas con las comidas al mediodía, no paras”

El día en la piscina comienza temprano con todos los preparativos para que el lugar esté listo. Se limpian los muebles, se refresca el piso ya las 11.00 horas, al igual que los baños, la cafetería abre sus puertas. “Aquí se trabaja mucho, ya que se empieza al mediodía con las comidas, no se detiene y se continúa hasta la noche”, dice Marichu, quien maneja el negocio con su esposo.
Jose luis gomez.

En el bar ofrecen un menú completo de raciones – “lo que podemos hacer” -, en el que
no faltan sus famosos calamares o patas de rejos. “Son un clásico, los llevamos haciendo toda la vida y la gente los ama y es cierto que no hay nadie que los haga como nosotros”, dice con orgullo.
“Todo el que viene aquí lo hace porque conoce nuestro menú, lo ha probado y le gusta”, reitera.

El público que acude a la piscina es mayoritariamente familiar y los niños disponen de una zona de juegos en el mismo recinto, donde pueden divertirse mientras sus padres toman un refrigerio. En el balcón
no hay escasez de personas durante el día, pero es a última hora de la tarde y fuera del horario de baño, a partir de las nueve de la noche, cuando las mesas se llenan y los clientes disfrutan de agradables veladas que se prolongan hasta las dos de la madrugada los fines de semana.

“Por la noche es casi cuando mejor, hay un microclima perfecto y la gente se queda a tomar algo”, propósito.

Marichu Salgado en el bar de la piscina del Parque del Príncipe. /

A. MENDEZ

Marichu coordina una plantilla de 12 organizados en turnos y sujetos a un cuadrante establecido en el primer mes. Una parte importante del equipo proviene de la propia familia Piquiqui. Algunos son jóvenes que se broncean en la profesión de su abuelo.
“En todos los negocios que tenemos, quien trabaja con nosotros primero es de la familia. Es genial y funciona bien. Si tienes que decirles algo, lo dices sin cortarte ”, reconoce el profesional.

Además del bar de la piscina Príncipe, que permanece abierto hasta el final de la temporada de baño, a mediados de septiembre, los empresarios contrataron los de las piscinas San Jorge este verano, en
Pinilla, Sí
Torreorgaz. También están ejecutando el
Cáceres el Viejo y el de
Universidad.

Siendo originario de Cáceres, Salgado disfruta de la belleza natural del entorno del parque. «Me gusta porque es un lugar muy agradable, tanto para pasear como para llegar a alguna de las dos terrazas que tiene.
A menudo venía con mi hija a cazar ranas.»Explica Marichu antes de acudir a sus compañeros para organizar otro servicio de cena al aire libre para el Príncipe.


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