Un pueblo soriano de 44 habitantes estrena una piscina climatizada financiada con energía eólica para 1,3 millones de habitantes: “Espero que dé vida a la ciudad”

"¡Buah! No sabéis lo bonita que estaba la piscina este invierno, con la nieve que se veía a través de las cristaleras y los chopos", recuerda María Felicidad Gómez (o como la conocen los vecinos y toda la comarca, la Feli), la alcaldesa que ha puesto en el mapa a Suellacabras, un pequeño pueblo a 20 minutos en coche de Soria que no deja de ganar habitantes. Ya están censados unos 44. Porque si fuera por Feli, se acababa la despoblación.
En los últimos años, con dinero de las arcas municipales, ha construido una pista de pádel, un merendero, cinco viviendas de alquiler asequible -de entre 200 y 350 euros- para atraer población, ha señalizado rutas de senderismo, ha arreglado el cementerio, ha puesto en valor el castro, aunque la medida que le ha hecho salir en multitud de periódicos y radios fue construir una piscina climatizada que este mismo viernes se inauguró con su vaso principal de 20 metros por 10, su piscina para los más pequeños, su gimnasio y su jacuzzi. Nada que envidiar a una instalación de Soria capital.
Perspectiva desde Suellascabras en Soria con molinos detrás. / José Luis Roca
"Servicio público"
¿Y de dónde saca el dinero Feli? Muy fácil, de las eólicas. Gracias principalmente al Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras -ICIO- que pagaron las empresas renovables por instalar los molinos de viento en los montes que abrazan el pueblo y sumado a las tasas de ocupación de terreno público [las empresas pagan entre 4.000 y 7.500 euros al año por cada aerogenerador]Algunas grandes ventajas quedaron en el consejo municipal, que el alcalde devolvió a la ciudad: "El gran espíritu del servicio público es hacer cosas por los vecinos".
Dice ahora que está "feliz", pero cuando hace un poco más de cuatro años se le pasó la idea de construir una piscina climatizada por la cabeza, Feli no podría ni atisbar el tinglado que iba a ser aquello. "Y sé que me va a seguir dando dolores de cabeza, pero hay que ir dando pasitos", reconocía la alcaldesa la semana pasada, a pocos días de la inauguración. "Ha sido muy difícil, un proyecto muy complicado".
Primero fue comprar los terrenos en secreto, sin que nadie supiera nada; luego sacar la licitación de la construcción, que tuvo que salir hasta en tres ocasiones; más tarde que si la bomba de agua, que si el vaso de compensación, que si el suelo radiante, que si el datáfono, que si ahora ponte a buscar la empresa del mantenimiento o los socorristas, sacando los puestos a licitación, y realizando un examen por parte de profesionales: "Se presentaron cinco personas. Van a ser un chico y una chica, uno vive en Soria y tiene casa aquí".
María Felicidad Gómez, “Feli”, alcaldesa de Suellacabras, pasea por una de las calles de la ciudad de los molinos de viento. / José Luis Roca
"Acabar las obras no fue fácil, pero ponerla en marcha ha sido lo más complicado. En junio de hace un año hicimos las primeras pruebas de llenado", rememora la alcaldesa, mostrando, orgullosa, las instalaciones mientras un robot cortacésped deja el tapete verde impoluto, como si esto fuera Suiza. El mayor disgusto fue tras el pasado Puente de la Inmaculada, cuando, por un error humano, "la bomba se quemó". Por eso, la única preocupación que tiene ahora, después de tanto esfuerzo, "es que la gente haga un buen uso de ella": "Creemos que va a haber más demanda de la esperada. Espero que dé vida al pueblo".
Tema de conversación
O al menos eso parece, con la cantidad de veces que la preguntan en la calle o en otros pueblos por la apertura de la piscina, cuyo coste final ha rondado los 1,3 millones de euros. "No sé si es por el morbo o qué pero preguntan mucho. Parece que la gente no tiene otra cosa de la que hablar. También me piden que haga inauguración. Yo les digo que no me queda dinero, que me lo he gastado todo en la piscina. Además, con dinero público no se invita a nada, el dinero es para hacer cosas", cuenta sobre una instalación que tendrá el mismo precio seas del municipio o no, ya que "está prohibido hacer distinción entre empadronados o no".
Interior de la piscina climatizada ya inaugurada en Suellacabras (Soria) / José Luis Roca
La entrada simple de día son cuatro euros -"a mí no me parece caro"-, y se pueden comprar también multitud de bonos dependiendo de la frecuencia con la que se vaya a ir. Asegura la alcaldesa que el primer día va a estar bien atenta por lo que pudiera pasar. "El primer día me retiraré, no vaya a ser que me tire alguno al agua, no me fio un pelo".
Entremedias, Feli acaba de sacar a licitación de otras tres casas, para ganar habitantes, ya que una de las condiciones que se pide es que quien venga se cense y viva en el pueblo. "Aquí se vive muy bien. La gente disfruta de todo tipo de comodidades como podrías tener en Madrid", dice la alcaldesa, que recuerda que un día por semana el médico pasa consulta y que el teleclub, donde funciona una suerte de bar, que hace casi de centro social, se abre todos los días.
Parte del equipamiento de fitness está a disposición de los usuarios de la piscina de Suellacabras. / José Luis Roca
En la Diputación de Soria, Feli, que es del Partido Popular, es bien conocida. "Unos dicen que estoy loca, otros que qué manera de tirar el dinero y otros me aplauden".
- Y cuándo termine con el tema de las tres casas nuevas, ¿qué va a hacer? ¿En algo más se meterá, no?
- Hombre, no lo dudes, pero eso es secreto
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