Una propuesta conjunta para la vendimia en Doñana quita el espíritu del pellizco al inicio del curso político

Una propuesta conjunta para la vendimia en Doñana quita el espíritu del pellizco al inicio del curso político


Humedal del Parque Nacional de Doñana. / Sur

PP, Ciudadanos y Vox presentan un proyecto de ley de 1.400 hectáreas de regadío cerca del parque nacional

Héctor Barbotta

La primera iniciativa política registrada en el Parlamento de Andalucía al inicio del nuevo curso político, la última en la legislatura, aleja el espectro de los escollos contra el Gobierno. La alianza parlamentaria que apoya al ejecutivo desde enero de 2019 -PP, Ciudadanos y Vox- ha presentado dos proyectos de ley para cambiar los planes de riego específicos al norte de la cubierta forestal de Doñana. La norma es de gran importancia ya que incluye la inclusión de 1.400 hectáreas como tierras de regadío y permite la legalización de fincas que ahora no son consideradas como tales. Detrás de esto se encuentra el problema del acceso al agua y las posibles consecuencias que esto podría tener para el parque nacional.

Ante la resistencia de los ciudadanos a firmar documentos de forma conjunta con Vox, la fórmula de esta iniciativa conjunta es la misma que se utilizó en su momento para la presentación de la propuesta de ley de impuestos cedidos: por un lado, un texto firmado por los socios del Gobierno -PP y Ciudadanos- y por otro lado uno de idéntico contenido, pero encabezado por los anagramas del PP y Vox. «Todavía no hemos llegado al techo del ridículo de la diputada», dijo en tono fuertemente crítico la portavoz de Unidas Podemos, Inmaculada Nieto.

El diputado de Vox, Manuel Gavira, ha explicado que la doble presentación de la propuesta era la misma que llevó a utilizar la misma fórmula de reforma fiscal: la negativa de los ciudadanos a firmar un documento conjunto. Así que pidió al PP que explicara por qué permitía a su socio de Gobierno «hacer un cordón sanitario» contra su formación política y le advirtió: «El mismo no te dará los números en la próxima legislatura».

Por su parte, el portavoz parlamentario del Partido Popular, José Antonio Nieto, no solo defendió la importancia de la norma, sino que mostró su confianza en que la situación del partido de votación entre Vox y la izquierda, surgida cuando se aprobaron los presupuestos rechazada, no se repetirá, si esta formación ha advertido que no se logrará el objetivo de ventaja electoral que perseguía bloqueando la acción del gobierno.

Más allá de la lectura política de esta presentación conjunta, el contenido de la propuesta es controvertido. El presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), organismo del Ministerio para el Cambio Ambiental y el Reto Demográfico, Joaquín Páez, calificó esto como una «falta de lealtad institucional» y recordó que «cualquier cambio o revisión del plan debe ser legalmente editado». y contar con los mismos trámites que fueron necesarios para su aprobación y, sobre todo, con la asignación de un recurso para que al final no todo sea solo un ejercicio con el fin de crear falsas expectativas ante el sector de regantes del distrito”.

La ONG ecologista WWF lo calificó por su parte como un «ataque devastador a Doñana» y por el incumplimiento de las recomendaciones básicas de la Unesco respecto al parque nacional.

Los grupos políticos de la izquierda de la Cámara también han reaccionado con violencia. Para Unidas Podemos, la iniciativa es sumamente seria. Inmaculada Nieto recordó que Doñana está siendo investigada minuciosamente por las autoridades europeas y que el parque nacional podría sufrir daños irreparables si no se frena la captación ilegal de agua.

Para la líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, la idea es legalizar los regadíos ilegales y la ocupación ilegal de determinados terrenos y “el desequilibrio entre la vida en el parque natural y la posibilidad de desarrollar la agricultura de forma sostenible”.

El PSOE no fue tan crítico, aunque critica a los partidos que apoyan a la Junta de Andalucía por impulsar esta iniciativa sin contar con todos los implicados, alcaldes, Gobierno central y agricultores. La portavoz socialista Ángeles Férriz dijo que su formación no estaba en contra del análisis de la propuesta, pero descartó que sirva para confrontar a unos campesinos con otros y éstos con los ecologistas.

Por su parte, el portavoz del PP aseguró que la oposición frontal a la propuesta obedecía a planteamientos ideológicos y demagógicos y aseguró que la propuesta de ley sólo atañe a la calificación del suelo y que el nuevo regadío de todos modos sólo utilizaría aguas superficiales, sin atentar contra los acuíferos.


Felipe Tordero

Felipe Tordero

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