INCENDIO DE MADRID | La familia de Pelayos de la Presa, que perdió sus dos chiringuitos en los incendios: “Se quemó todo en cinco minutos”

El incendio desatado el pasado jueves entre los municipios de San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa mantiene la máxima preocupación en el entorno del pantano de San Juan, uno de los principales espacios naturales y turísticos de la Comunidad de Madrid. La proximidad de las llamas al embalse y a las urbanizaciones de la zona obligó a evacuar preventivamente a numerosos vecinos y visitantes, mientras los equipos de extinción siguen trabajando para impedir que el fuego alcance nuevas masas forestales que rodean el pantano. Las autoridades centran sus esfuerzos en proteger este enclave estratégico y evitar que el incendio cruce nuevos frentes, en unas jornadas marcadas por el viento cambiante y unas condiciones meteorológicas que siguen dificultando las labores de control.
Carlos Bravo y su padre lo han perdido todo. La familia, afincada en la localidad de Pelayos de la Presa, es propietaria de varios negocios, entre ellos dos chiringuitos a la orilla del Pantano de San Juan. “Todo empezó con un coche eléctrico, que había ardido en la M-501 a la altura de San Martín de Valdeiglesias. Me lo comunicaron y no le di demasiada importancia. Sin embargo, al rato, justo detrás del cerro de San Esteban que tenemos al lado del pantano, empecé a ver el humo mucho más cerca. Llamé a la policía y a los bomberos, pero todos decían que no había efectivo suficientes”, relata Bravo, propietario del Chiringuito La Martuka.
El 24 de julio de 2026, agentes de la Guardia Civil bloquearon el acceso a San Martín de Valdeiglesias. / Rafael Bastante - Europa Press / Europa Press
En menos de cinco minutos, el madrileño fue testigo del rápido avance de las llamas hasta asentarse a las orillas del agua, quemando por completo todos los establecimientos de la zona: “Tuve que salir corriendo. Me había quedado solo, el último, para ver si podía salvar mi negocio con la manguera. De pronto, el fuego me estaba rodeando, así que tuve que correr hacia el coche”. Momentos antes, Carlos había pedido a su padre, dueño de otro local, que condujera de vuelta a Madrid, mientras él llamaba a los bomberos. “Allí no fue nadie. Yo insistí mucho, pero me dejaron claro que no había efectivos. Justo este año han puesto cinco bocas de agua para que los camiones carguen sus depósitos, pero por más que se lo dije, nadie me hizo caso”, suma.
"Me rodeó el fuego"
Cuando quiso huir, el pantano y sus alrededores ya estaban cubiertos de llamas, especialmente la zona próxima a la entrada de Pelayos de la Presa: “Dicen que todo ha sido provocado por el coche eléctrico que salió ardiendo a última hora de este jueves, pero no sé si me lo termino de creer. Es imposible, hay siete kilómetros hasta los chiringuitos. Hemos perdido todo en cinco minutos”. No son los únicos afectados, cree. Todos los chiringuitos y negocios familiares que rodean el paraje natural han pasado de generación en generación durante los últimos 70 años.
“Nos conocemos entre todos, esto es toda nuestra vida. Y la de nuestros padres y nuestros abuelos. Cuando vi las llamas no me dio tiempo casi ni a reaccionar. El viento iba de un lado a otro y, de repente, lo tenía delante, viniendo hacia mi. No tenía miedo hasta que me rodeó el fuego. Hasta entonces no creía que se calcinaría el chiringuito”, sostiene. Horas después de lo ocurrido, Carlos está algo más tranquilo y comprende que los efectivos disponibles estuviesen desplegados en el municipio. “El fuego llegó hasta mi pueblo y se metió dentro. Ahora, recapacitando, entiendo porque nadie vino al pantano. Ayer estaba furioso porque, al fin y al cabo, es mi negocio, pero entiendo que priorizasen el pueblo, donde había gente confinada en sus casas”.
Los incendios de Madrid que afectan a Castilla y León y Castilla-La Mancha en imágenes. / Carlos Luján - Europa Press / Europa Press
Vecino de Pelayos de la Presa desde hace años, llegó hasta su domicilio minutos después y presenció cómo se quemaban otras viviendas algo más atrás. “Vino la UME. Chapó por ellos. 50 chavales se metieron entre las llamas y ahí entendí que el pueblo iba por delante del pantano. Hay que proteger las vidas”, añade. En un estado de incertidumbre, Bravo sacó de casa a todos sus animales y ayudó a otros vecinos, mayores e impedidos, a salir de sus casas y ponerse en resguardo. Así hasta las tres de la madrugada, cuando pudo tomarse un respiro y conducir hasta Madrid.
Incendio sin precedentes
Con apenas dos horas de sueño, el joven puso rumbo a la zona afectada de nuevo a las seis y media de la mañana. Sin embargo, no pudo pasar. “Fui en vano. El acceso estaba restringido a todo el mundo. Ni a Pelayos de la Presa ni a San Martín de Valdeiglesias. Aquí está toda nuestra vida: las casas, los negocios y todo. El chiringuito era mi sustento principal. Y mi padre lo mismo, su bar era todo lo que tenía. Ahora está calcinado completamente por las fotos y vídeos que hemos podido ver”, apunta. Ante la falta de helicópteros, Bravo fue testigo de la actividad de un incendio sin precedentes en la Comunidad de Madrid.
“Es una superficie tan grande que, o mandan a más gente, o no van a parar esto. Cuando pasan estas desgracias te das cuenta de que hay que invertir más en ciertas cosas o poner más fáciles las pruebas de acceso al cuerpo de bomberos”, suma. Pese a creer que las estructuras de ambos negocios han podido sobrevivir, todo lo demás se ha quemado por completo. Carlos espera visitar la zona cuanto antes para evaluar daños. Sin embargo, por el momento lo único que puede hacer es esperar. Su hermana, Cristina Bravo, ha denunciado la situación en redes sociales.
“Mi familia ha perdido sus dos negocios en el Pantano de San Juan, que ha ardido. Es duro de asimilar. Hace tres días, mi hija y mi padre estaban en el chiringuito felices. Esta imagen ahora duele mucho. Mi hermano Carlos también ha perdido un gran y próspero negocio. La Martuka era la referencia de la zona. Mi madre salió asustada de la cocina a las 15:00 horas, pensando que sería pasajero. Espero que la Comunidad de Madrid e Isabel Díaz Ayuso ayuden en la zona”, escribió.
Suscríbete para seguir leyendo
Si quieres conocer otros artículos parecidos a INCENDIO DE MADRID | La familia de Pelayos de la Presa, que perdió sus dos chiringuitos en los incendios: “Se quemó todo en cinco minutos” puedes visitar la categoría Madrid.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Otras noticias parecidas