Una rotonda portuguesa | Hoy dia

Una rotonda portuguesa |  Hoy dia

Hace unos días, el P. Rogelio Antúnez Trigo escribió una carta al director de HOY comentando su experiencia conduciendo su coche por las rotondas portuguesas y me invitó a comentar sobre el asunto. Como servidor se lo debo a los lectores, porque escucho a Don Rogelio y me alegro mucho por él.

La pregunta planteada por el Sr. Antúnez es que, cuando entra en una rotonda portuguesa con su coche, no puede comportarse como si hubiera entrado en una rotonda española, es decir, circulando por el carril derecho hasta tomar la salida correspondiente. Conocidos portugueses han confirmado que, en su país, las normas de tráfico exigen que conduzcas por el carril derecho cuando quieras tomar la primera salida de la rotonda, pero si quieres tomar otra, tienes que cruzar los carriles interiores y cambiar a la ley de forma progresiva.

Los amigos portugueses de Rogelio Antúnez tienen toda la razón. En Portugal hay reglas claras sobre rotondas, en España solo hay recomendaciones. Aquí no hay problema para rodearlos por el carril derecho hasta llegar a la salida adecuada, aunque no es recomendable hacerlo porque los coches que van «al estilo portugués» y arrancan de repente desde un carril interior pueden asustarte. En Portugal, si no corres de acuerdo con la regla de la rotonda, además de soportar fuertes bocinazos, la Guardia Nacional Republicana te puede multar entre 60 y 300 euros si te pilla ‘haciendo español’.

Don Rogelio escribe que espera conocer mi opinión al respecto y, bueno, me siento halagado, pero si le preguntas a mi esposa, ella te dirá qué consejera impresentable ha buscado alguna vez. El español conduce, siempre en el carril derecho de las rotondas, que tiene prioridad. Y me pone nerviosa porque veo cómo los coches se cruzan frente a nosotros para escapar de alguna salida sin pisar el intermitente ni ceder como exige el reglamento. Soy un poco macarilla ‘portuguesa’ y, si no tomo la primera salida, voy adentro, jugando, cambiando de carril y lo que Dios quiera. No es el más correcto, pero me siento más seguro.

El argumento puede parecer trivial, pero no lo es. En España, uno de cada tres accidentes de tráfico se produce en una rotonda. Ese porcentaje sería suficiente para establecer un estándar claro en el código y no solo recomendaciones. Lo único sensacional, tanto en España como en Portugal, es que hay que arrancar los vehículos que ya circulan por ella. El resto, en España, son recomendaciones y en Portugal una regla clara y una multa si no se entra por el carril derecho para tomar la primera salida y desde el interior si toma las demás.

Según un informe elaborado por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), en el período 2015-2019 se produjeron 45.153 accidentes en rotondas en España, con un saldo de 317 muertos y 58.581 heridos. Solo en 2019, hubo 59 accidentes mortales en rotondas españolas. Ese año, de los 9.808 accidentes de tráfico en España, 3.349 se produjeron en rotondas.

El señor Antúnez se despide con cariño en su carta al director diciendo que estaré eternamente agradecido si pienso en las rotondas portuguesas. Creo que he aportado poco salvo que prefiero hacer rotondas como un portugués y que, en verdad, Don Rogelio, un país como España donde el 34% de los accidentes en 2019 ocurrieron en rotondas, es un país con un problema que la Dirección General de Tráfico debe resolverse, aunque sea para los portugueses.


Elena Resanes

Elena Resanes

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