Los comerciantes de electricidad de la región están sufriendo por el aumento de la electricidad

Los comerciantes de electricidad de la región están sufriendo por el aumento de la electricidad

“Te cubrirás con el precio de la electricidad, piensa la gente; cuando en muchos casos es al revés ”, explica Eugenio Manzano, consejero delegado del Grupo Laura Otero, sobre la situación de las comercializadoras de energía.

Lo ocurrido con el contrato de suministro eléctrico del municipio de Cáceres -Aura Energía ha abandonado el servicio prestado- es un ejemplo de ello. La empresa catalana no pudo soportar las pérdidas económicas que generaba, habiéndose comprometido a vender energía a un precio inferior al que estaba comprando, tras el incremento de costes de los últimos meses.

Ésta no es una situación excepcional. Es común para muchos pequeños comerciantes. Las dos Extremaduras -Asal Energía y Eter Energía, según el registro de la CNMC (Comisión Nacional del Mercado de la Competencia) – también se ven afectadas por la subida del precio de la energía en los mercados mayoristas, pero de momento ambas tienen garantizada su sostenibilidad.

El reducido tamaño de las empresas extremeñas hace que tengan menos pulmones económicos para resistir la situación

Los comerciantes necesitan comprar energía a diario. “Por supuesto, el aumento de precios nos está golpeando; nuestro tesoro nos subraya ”, afirma Sergio Palmero, consejero delegado de ODF Energía, el grupo sevillano al que pertenece Asal Energía.

Por el momento, ASAL no se ha visto obligada a rescindir ninguno de los aproximadamente mil contratos que tiene en Extremadura, su único ámbito de actuación. Todos sus clientes son pequeñas y medianas empresas, no trabajan con familias. “Lo habitual es hacer setos por la energía que tienes comprometida”, dice Palmero.

Es decir, las empresas comerciales aseguran un precio fijo por la energía que compran, en caso de que haya fluctuaciones en el mercado como las que están ocurriendo. Las coberturas se basan en una estimación de la energía que se necesitará. Si este cálculo difiere porque el consumo del cliente es mayor, el vendedor debe comprar esta diferencia de energía al precio de mercado. «Estas coberturas no son perfectas y es la energía que no puedes cubrir lo que te hace polvoriento en una situación como la actual, porque los clientes, como el Ayuntamiento de Cáceres, tienen derecho a pedir que se facturen al precio pactado. precio «, reconoce. el consejero delegado de ODF Energía.

En Asal no les preocupa su viabilidad. El acuerdo con EIDF Solar, grupo productor de energía, les otorga una mayor independencia del mercado mayorista. “Lo firmamos hace aproximadamente un mes”, dice Palmero, que reconoce que formar parte de un grupo mayor da tranquilidad a la empresa extremeña para su futuro a medio plazo.

En otras palabras, el problema de los pequeños comerciantes es su situación financiera. Tienen pocos pulmones económicos. «Nunca habíamos considerado la necesidad de recursos inmovilizados», dice el jefe de Asal. Esta es la forma en que han actuado muchos pequeños comercializadores, lo que ha provocado un grave deterioro de su rentabilidad.

Reducción de IVA

La reducción del IVA en las facturas de la luz que pagan los clientes también actúa contra la liquidez de estas empresas. “Devolvemos el 10%, pero asumimos el 21%”, recuerdan de Asal. Hasta que no reciban la devolución del Tesoro – «y suele tardar más de seis meses en hacerlo», se quejan de esta empresa – el agujero que esta medida provoca en su tesorería es significativo.

Por otro lado, los especialistas en marketing tienen que esperar a que la empresa de distribución les lea para facturar a sus clientes. «Tenemos un retraso de aproximadamente un mes y medio», dicen desde Asal. Esto quiere decir que están pagando por la energía que compran al precio actual y están entrando al precio de hace mes y medio. En un período como el actual, en el que los incrementos han sido muy fuertes en muy poco tiempo, se necesita un pulmón económico para resistir.

En un grupo

Las empresas extremeñas que venden su energía a través del grupo CHC se encuentran en una situación diferente. En Extremadura hay más de una veintena de distribuidores que forman parte de la asociación Cide, 22 en concreto.

Esta entidad y algunas de las empresas que la integran crearon la sociedad mercantil CHC Energía en 2009.

Actualmente es la sexta comercializadora a nivel nacional, con más de 400.000 clientes: hogares, pymes y grandes empresas. Esta dimensión aporta a las empresas extremeñas que lo integran cierta tranquilidad en su mirada al futuro del negocio. El grupo no solo tiene un pulmón financiero, sino que también gestiona su propia energía, por lo que depende menos de los precios de la generación. “Comprar en el mercado mayorista es caro, muy caro”, certifica el Grupo Laura Otero. Hoy, por poner un ejemplo, se pagará una media de 229 euros por megavatio hora (MWh), con picos que superarán los 269 euros, según informa la web del operador del mercado eléctrico (OMIE).

La perspectiva es que los costos de generación se mantendrán en niveles muy altos hasta la primavera del próximo año. “Tras el invierno en Europa, el precio del gas, una de las causas de los máximos históricos de la electricidad, debería bajar y todo volverá a la normalidad”, prevé la directora general del Grupo, Laura Otero, que sigue preocupada. «No tememos por nuestra vitalidad, pero la situación no es normal y el hecho de que suframos las consecuencias depende de que se prolongue más allá de la Semana Santa del próximo año», añadió.


Elena Resanes

Elena Resanes

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