La Fundación Lumbini se compromete a construir el Buda en Cáceres y renuncia a su sede temporal

La Fundación Lumbini se compromete a construir el Buda en Cáceres y renuncia a su sede temporal

El alcalde en primer plano con los impulsores del proyecto y la Fundación Lumbini al frente, este jueves. / J. RE

El Ayuntamiento admite las explicaciones ofrecidas sobre sus contactos con el Gobierno golpista de Myanmar

Manuel M. Núñez

“Fuimos a conocer un templo y con la asociación de jade de Myanmar y el gobierno nos pidió que nos reuniéramos con ellos también”, resume Ricardo Guerrero, director de relaciones institucionales de la Fundación Jardín Lumbini en relación a la reciente polémica surgida. El encuentro entre el presidente de la Fundación José Manuel Vilanova y la empresaria Pilar Acosta con personas cercanas a la junta militar de Myanmar (antigua Birmania) continúa este verano. Un golpe de estado en febrero de 2021 cambió la situación del país, al que el Ministerio de Relaciones Exteriores recomienda expresamente no viajar. El toque de queda se mantiene entre la medianoche y las cuatro de la madrugada, hay episodios regulares de violencia, enfrentamientos y «sigue vigente la prohibición de congregar grupos de más de 400 personas en lugares públicos», indica Esteri, que aconsejó a la Fundación Lumbini no mantener contactos con el gobierno birmano.

Este jueves estaba convocada en el Ayuntamiento de Cáceres la comisión supervisora ​​del complejo budista que se va a construir en Arropez. Ricardo Guerrero asegura que en ningún momento ni Exteriores ni la Junta de Extremadura le enviaron comunicación oficial alguna sobre estas supuestas reuniones incómodas. “Vi en un titular que Asuntos Exteriores disuadía a la Fundación Lumbini de reunirse con el gobierno de Myanmar. No hemos recibido ni una sola comunicación oficial de Asuntos Exteriores. Y dudo mucho que el Ministerio se ponga en contacto con la Fundación Lumbini a través del diario HOY. Ni siquiera la Junta Directiva ha recibido comunicación alguna en Acción Exterior, como nos ha informado”, especifica.

Vilanova y Guerrero dieron explicaciones en la comisión municipal a los grupos políticos. También estuvieron presentes el arquitecto del proyecto, Tomás Vega, y la emprendedora Pilar Acosta. “Hay reuniones que nos vemos obligados a hacer para sacar adelante el proyecto”, resume Guerrero sobre los contactos con la junta militar. Según señaló, fue el gobierno de la antigua Birmania el que pidió saber cómo iba el complejo proyecto budista. “Les pedimos que hicieran los esfuerzos necesarios para llevar a cabo un proyecto de paz y nos dijeron que habrá elecciones en agosto del próximo año”, dice.

Esa reunión se llevó a cabo sin programar. Es contratado por el alcalde, Luis Salaya. “Cuando fueron a Myanmar sabíamos que irían, pero la reunión no estaba en la agenda. Ocurrió por varias razones. Entonces todo sucedió muy rápido. Las explicaciones de la Fundación son más que suficientes. Las minas dependían de empresas privadas antes de la existencia de la junta militar». El alcalde hace esta referencia por la explicación de que el jade, el material con el que se construirá la estatua, provendrá de Myanmar. Otros diputados municipales ahora plantean la hipótesis de esa reunión porque es material, explican, que para salir del país hay que tener la aprobación del Estado.

Voceros y asesores no inscritos pudieron expresar sus dudas y sus preguntas fueron respondidas por los líderes de la Fundación y los impulsores del Gran Buda. Rafael Mateos (PP) fue muy crítico cuando pidió al Ayuntamiento que se asegurara de que la Fundación Lumbini no actuara en nombre de Cáceres por el riesgo que eso suponía. “Es intolerable que esta entidad haya tenido reuniones con la junta militar golpista, un interlocutor no reconocido por la comunidad internacional”, denunció días atrás Mateos. Este jueves pidió que los grupos sean informados con detalle y regularidad de los movimientos que se produzcan. El alcalde agradeció expresamente el tono mostrado por la oposición y en especial por el propio Mateos. La explicación del concejal es que este es uno de los proyectos en los que los grupos municipales tienen toda la información a mano, con línea directa a los promotores.

«No creo que la Farnesina se comunique con la Fundación Lumbini a través del diario HOY»

ricardo el guerrero

Director de la Fundación Lumbini

Teófilo Amores lo confirma. «Las explicaciones de los miembros de la Fundación fueron completas, exhaustivas y plenamente satisfactorias. El polvo era artificial y creo que a algunas personas les interesó mucho. El proyecto Big Buddha no ofrece sombra de duda. Ha habido una polémica en la que afecta a la proximidad de las elecciones”, afirma el regidor que no está empadronado. «La Fundación defendió sus criterios con bastante consistencia y llegamos a un consenso», dijo Raquel Preciados, vocera de Ciudadanos.

Mucho más crítica es la posición de Unidas Podemos. “No querríamos que un supuesto proyecto de paz, que era el que habíamos apoyado desde un principio, se vinculara a un gobierno golpista y genocida como el de Myanmar. Estamos hablando de un proyecto de paz que se puede construir con jade manchado de sangre porque el jade con el que se construirá la estatua de Buda vendrá de ese país”, dice Consolación López Balset. El portavoz municipal de la coalición confirma que “los últimos movimientos de la Fundación Jardín Lumbini están obligando a Unidas Podemos a replantearse su apoyo al proyecto sobre el que ya teníamos serias dudas”. También alude a que pone en duda que se haya pasado «de unos miles de metros a 110 hectáreas en el monte Arropez». También cuestiona el mantenimiento y el consumo de agua necesario.

En cuanto a los avances del proyecto, el director de la Fundación insiste en que “encaja en el ámbito de la ZEPA. Solo falta el Informe de Medio Ambiente y la luz verde al Ayuntamiento. De hecho, se atreve a lanzar una fecha para tener los permisos necesarios para construir la estatua de Buda, aunque no parece fácil respetarla. “Se ha propuesto una instalación temporal, pero a medida que se alargue, las dos coincidirán y podemos pasar directamente a la construcción de la estatua de Buda. Esperamos tener los permisos a finales de año”, concluye.

Salaya es más cauteloso con los plazos. «La Junta Directiva debe hacer la modificación de la ZEPA, que es fundamental. Luego la cesión del terreno que será inmediata. El documento se negociará con los grupos políticos”. El alcalde destaca que, si bien se agilizan los trámites, no habrá recalificación de los terrenos, que seguirán siendo rústicos y la cesión permitirá al Municipio conservar la propiedad.

“Será un traslado específico para un uso específico, lo que se va a hacer con la finca es eso. Lo fácil fue recalificar el suelo y convertirlo en urbano. Nunca lo quisimos. Nos adentramos en terrenos rústicos para evitar cualquier sombra de sospecha de especulación inmobiliaria. La Fundación no puede vender lo que no es suyo”.

El comisario también apunta que «todo está listo para ese centro provisional» de interpretación del budismo en Arropez, donde se pretendía instalar una réplica del pabellón nepalí en la Expo de Milán. “Pero la Fundación nos dice que probablemente vayan directamente a la construcción de la estatua y quizás renuncien a ese centro intermedio”, admite. El Ministerio para la Transición Ecológica había solicitado más documentación a la Fundación y este jueves confirmó a HOY que no se ha presentado.


Elena Resanes

Elena Resanes

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