16 años de luchas por ser propietario de una vivienda

16 años de luchas por ser propietario de una vivienda

Dieciseis años. Ese es el tiempo que tardó una familia Monesterio en normalizar la situación de una casa que tuvo que pagar dos veces después de que la empresa que la promocionara no dedicara el dinero que pagó a levantar la hipoteca de 70.000 euros que pesaba sobre el inmueble.

En las más de tres décadas transcurridas desde entonces, los afectados por este delito de malversación no solo han tenido que pagar los 105.000 € por los que se ordenó la venta, sino que también han tenido que pagar los 70.000 € que exigía el banco para frenar un ejecución hipotecaria que lo dejaría sin hogar.

El capítulo final de esta historia se vivió esta semana en la Audiencia Provincial de Badajoz, en la que finalmente se sentaron Felipe MG y Luis BOG, directores de la empresa Gudopro SL

El fiscal pidió cuatro años de prisión por retener el dinero en lugar de destinarlo a la cancelación del préstamo hipotecario.

La fiscalía explicó que los dos imputados habían acordado con una pareja de Monesterio la venta de una casa y un garaje por un importe fijo de 105.000 euros.

Los compradores realizaron un pago inicial de 3.000 € el 30 de diciembre de 2005 y pagaron otros 13.000 € pocos días después.

Contrato notarial

Finalmente, el 10 de febrero de 2006 se firmó el contrato de compraventa del inmueble, fijando el precio en 95.230 euros. En el momento de la firma pagaron otros 12.000 euros y en los meses siguientes entregaron otros 3.500 euros, además de haber realizado una transferencia bancaria el 16 de mayo de 2007 por un importe de 83.230 euros como pago total de la vivienda.

La empresa otorgó la escritura de compraventa a los compradores el 17 de mayo de 2007. Lo hizo en notaría y en esa escritura los ahora condenados se comprometieron, como codirectores de la empresa, a destinar 77.000 euros «en el menor tiempo posible». tiempo posible «. la cancelación del préstamo hipotecario que pesaba sobre el inmueble vendido.

A pesar de lo dicho, «los demandados, de mutuo acuerdo y con la intención de enriquecer ilegalmente el patrimonio, no aplicaron el monto recibido a la cancelación de la deuda hipotecaria, sino que lo utilizaron para su propio beneficio ilegal».

Con ello, indujeron al banco BBVA a interponer una demanda de ejecución hipotecaria el 3 de febrero de 2010 contra la pareja que compró la propiedad, lo que obligó a los compradores a asumir esta deuda para evitar que les quitaran la vivienda. .

Llegados a esta situación, los perjudicados iniciaron un proceso penal que fue instruido por el Juzgado número 2 de Zafra y que ahora se ha visto en la Audiencia Provincial de Badajoz, donde no se llevó a cabo el juicio porque la Fiscalía, la Fiscalía y las defensas han logrado el cumplimiento.

Pagué el dinero

Antes de la audiencia, los demandados pagaron todas las sumas pagadas por los perjudicados para liquidar la hipoteca, por lo que se les aplicó la mitigación de la reparación de daños.

De esta forma consiguieron los cargos para acceder a rebajar la pena que finalmente se impuso: un año de prisión y el pago de una multa de 1.080 euros (seis euros diarios durante seis meses).

En cualquier caso, el cumplimiento no fue fácil y estuvo en el aire hasta el momento en que los imputados ingresaron a la sala de audiencias. La sentencia también aplica la atenuación de dilaciones indebidas, lo cual es lógico en un proceso judicial que ha durado más de una década.

Los acusados ​​son entonces reconocidos como los autores de un delito de apropiación indebida que se definió 16 años después de que la familia lesionada decidiera comprar una casa que ahora es completamente suya.


Elena Resanes

Elena Resanes

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