Elecciones en Andalucía: el PP persigue uno de los nichos de voto de Vox

Elecciones en Andalucía: el PP persigue uno de los nichos de voto de Vox


Héctor Barbotta

Recuperar buena parte de los votos perdidos en el flanco derecho en 2018 y ganar posiciones en el mundo rural, el ámbito que Juanma Moreno ha identificado como uno de los objetivos estratégicos de su proyecto político. El paquete de iniciativas puestas en marcha por la Junta de Andalucía para el sector cinegético parece formar parte de la consecución de ambos objetivos, una actividad que aglutina a más de 256.000 personas en Andalucía si sólo se consideran regulados aquellos que la practican habitualmente y en Vox ante Hace tres años encontró un nicho de votantes que la ayudaron a poder votar en la política andaluza.

Hasta este hundimiento, en el mundo de la caza, que cuantitativamente no es despreciable ya que reúne a casi un millón de aficionados en toda España, de los que prácticamente el 25 por ciento son andaluces, se tenía la sensación de ser objeto de un ataque injusto. El primero ganó la competencia cultural entre los activistas por los derechos de los animales y los cazadores no solo en las áreas sociológicamente más izquierdistas.

En Vox vieron que había un nicho potencial de votantes huérfanos y tomaron la iniciativa durante la campaña electoral andaluza. Hicieron bandera de una actividad muy arraigada en las ciudades y que muchas veces poco tiene que ver con los estereotipos más extendidos en los entornos urbanos. El Hagtag #laCazaTambienVota -promovido por la Asociación Andaluza de Cazadores- fue el vehículo para conocer las propuestas concretas de cada partido y fue allí donde Vox se llevó la palma. Sus candidatos no dudaron en retratarse en entornos rurales y, en algunos casos, con fusiles de caza en la mano.

Esta estrategia valió la pena. Es difícil comprobar cuántos de los votos que recibieron en las elecciones que los llevaron por primera vez a una institución parlamentaria provenían de cazadores que tenían poca o ninguna afinidad con la ideología que representaban, pero quienes disputan espacios políticos convergentes ahora lo han hecho. sido advertido

En parte por ello, con las posibilidades de ejercer el poder, el PP ha tomado la iniciativa política con una serie de medidas que, además de incidir en el ámbito normativo y modernizar la actividad, quieren partir de un punto de partida aparente y acabar con la soledad. con lo que los cazadores entienden que tenían que enfrentarse a las críticas de los animales.

El Patronato reconoce expresamente la importancia del sector cinegético como actividad esencial para la conservación del medio rural y también como herramienta fundamental para la conservación de las especies animales y los espacios naturales.

La ministra de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, destaca la necesidad de “apostar por la caza sostenible como sector de crecimiento clave, vital para el futuro de los territorios rurales y para la conservación de la rica biodiversidad y el patrimonio natural es de la comunitaria” y destacó que la actividad cinegética es clave para la economía andaluza, con más de 256.000 licencias de caza. Se estima que genera en torno a 50.000 jornales directos anuales y un movimiento económico en torno a los 71 millones de beneficios directos.

Sin embargo, según la junta, su aportación al PIB regional es aún mayor, ya que genera y moviliza alrededor de 3.500 millones de euros a través de servicios relacionados con la caza sostenible, como hoteles o restaurantes. En este sentido, Crespo destaca que la caza sostenible “no solo es una fuente de empleo, con más de 12.000 puestos de trabajo directos y 45.000 indirectos, sino que también es fundamental para evitar el éxodo rural creando riqueza local”.

Las cifras oficiales muestran que de los 256.000 cazadores andaluces con licencia andaluza, más de 100.000 pertenecen a alguna asociación. Con estos números, la caza es el tercer deporte con más licencias. A ello se suman los más de 20.000 cazadores de fuera de Andalucía que cuentan con licencia andaluza de caza y visitan habitualmente este municipio.

En el territorio andaluz existen más de 7.500 cotos de caza privados o deportivos y cotos de caza andaluces, que representan el 81% de la superficie total y casi siete millones de hectáreas.

Allá por abril de 2019, apenas tres meses después de su creación, la Junta de Andalucía le dio un guiño a este sector firmando un protocolo de intenciones para defender y promover la caza sostenible en Andalucía. Este documento sirvió de base para el trabajo conjunto encaminado a apoyar la actividad a través del desarrollo y simplificación normativa, así como la homogeneización administrativa.

Actualmente, la Consejería está ultimando la revisión del Plan Andaluz de Caza para adaptarlo a una nueva realidad cinegética andaluza. La anterior estuvo vigente en la década 2007-2017.

El decreto se encuentra actualmente en proceso de modificación de los textos del anexo del decreto, detallando las alegaciones y aspectos estudiados y aprobados en las fases de información pública y de tramitación de alegaciones, junto con las modificaciones realizadas por los diversos emitidos por otros Informes se impusieron, se incluyen ministerios y organismos oficiales.

Una vez recibidos los aspectos considerados y los informes de evaluación de las distintas aportaciones de los citados procedimientos, se procederá a la tramitación del Proyecto 2 del Decreto por el que se aprueba el Plan Andaluz de Caza 2021-2031.

Paralelamente, se está redactando el reglamento de caza aprobado en 2017. También en marzo del año pasado se aprobó el reglamento que regula la práctica de la cetrería en Andalucía, así como el reglamento de control de la caza de depredadores y el que regula la modalidad de la perdiz. caza con reclamo sin Muerte.

Otra de las medidas adoptadas por el gobierno fue la declaración de la Montería y la Rehala como Bienes Culturales de Andalucía (BIC) en agosto de 2020, cuando la Consejería de Cultura las hizo inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico de Andalucía. Además, durante el estado de alarma se dictaron más de una decena de resoluciones y directivas que permitían continuar con la actividad cinegética, al ser consideradas de interés general por su contribución a la protección del ganado, la agricultura y la seguridad en el tráfico.

La Junta destaca, por tanto, no sólo la posibilidad de justificar la legalidad de las actividades deportivas y su necesidad de trascendencia económica y social, ya que ayudan a evitar la despoblación rural y generan prosperidad local, sino también la necesidad del propio medio ambiente andaluz, por lo que Conservación de los biodiversidad y bosques, conservación de hábitats y restauración del equilibrio biológico, existencia de prácticas cinegéticas responsables, racionales y sostenibles.

Otro aspecto en el que influye el gobierno es la protección del medio ambiente. Según la ministra, “gran parte de la riqueza natural que hoy conforma la red de espacios protegidos de Andalucía tiene su origen en la conservación de las zonas cinegéticas”.

En este sentido, cita los casos del Paraje Natural de Doñana o del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. «Además -explica Crespo- muchos de los lugares donde prosperan el lince, el águila imperial y otras especies protegidas son cotos cinegéticos que tienen convenios de colaboración con el Ministerio y que han participado en proyectos Life, como el lince o el águila imperial».

La modernización del sector, que la Junta desea perseguir, encuentra varias líneas de actuación. Uno de ellos es promover la implementación del procesamiento de licencias en línea. Frente a los 4.000 tramitados por este canal en 2018, que supusieron el 2 por ciento del total, la tramitación digital en 2021 supuso 125.940 (56%) de los 226.279 emitidos.

Otra iniciativa en la misma dirección es la gestión digitalizada de los cotos de caza. Ya este año se ha licitado el desarrollo de herramientas tecnológicas al efecto, así como las actividades cinegéticas y piscícolas en Andalucía, así como la modernización del registro de flora y fauna silvestre creado en 2003, por valor de 1,9 millones. la adjudicación está prevista para el primer trimestre de 2022, se espera que el proceso concluya en 2024.

Recientemente, a finales de 2021, la Junta de Andalucía ha reducido las tasas por servicios administrativos y facultativos cinegéticos, la tasa de rehalas y ha suprimido la tasa de comunicación para las cacerías, batidas y anzuelos.

Según la Junta, aproximadamente 100.000 cazadores de la Federación Andaluza se beneficiarán de una bonificación del 50%. También se concede un descuento del 50% de la tarifa a los menores de 18 años, y si además son federados, cobran las dos bonificaciones con las que el descuento llega a la totalidad. Según la junta, es una apuesta por el relevo generacional en el sector cinegético.

En este sentido, los menores de 16 años también reciben una reducción del 50% del tipo impositivo por la expedición de una licencia simple de pesca interior. La Junta de Andalucía se ha comprometido a revisar las tarifas que se aplican a las personas no federadas en Andalucía.


Felipe Tordero

Felipe Tordero

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