Una princesa en la universidad: Curiosos, compañeros y mucha ilusión en el primer día de Leonor en Carlos III

"Ayer lo hablaba con mi padre, es increíble el cambio respecto a la Edad Media. Imagínate decirle entonces al hijo de un campesino que va a estudiar con la hija del rey", comentaba este lunes por la mañana un joven de la Carlos III con dos compañeros en la cafetería, aparentemente ajenos al trasiego de periodistas, curiosos y agentes de seguridad que este lunes ha transformado el campus de Getafe. "Ya, tú, si lo piensas es la hostia", respondía al cabo de un rato otro de ellos.
Y es que, la princesa Leonor es una más entre la masa de estudiantes que hoy han empezado las clases en esta universidad pública madrileña. La hereda al trono ha comenzado este lunes sus estudios de Ciencias Políticas en la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas tras tres años de formación militar. Lo ha hecho rodeada de compañeros con mochilas al hombro y carpetas bajo el brazo, aunque también de un dispositivo de seguridad y una expectación mediática que han convertido su estreno en cualquier cosa menos en un primer día de clase corriente.
Desde primera hora, los estudiantes entraban y salían de los edificios mientras decenas agentes de seguridad y escoltas de incógnito vigilaban los accesos. Algunos apenas se detenían; otros reducían el paso, buscaban con la mirada entre las cámaras y preguntaban si la princesa ya había llegado. “Pues nada, ya me diréis si veis a la princesita”, se despedía un joven de dos compañeras antes de continuar su camino. Unos metros más allá, se afanaba por aparcar frente a la entrada del campus un autobús vinilado con una corona gigante y la frase "Bienvenida a la uni, princesa".
Frente a la entrada del recinto estaba aparcado un autobús con un anuncio dedicado a la princesa. / EPE
Leonor llegó al campus alrededor de las 8.50 horas, diez minutos antes del comienzo de la jornada. Vestida con vaqueros, camisa blanca y zapatillas, fue recibida por el rector de la universidad, Ángel Arias; la vicerrectora de Estudiantes, Pilar Otero, y el decano de la facultad, Antonio Descalzo. Ante los periodistas presentes se limitó a asegurar que afrontaba “con muchas ganas” esta nueva etapa antes de dirigirse al edificio 9, donde la esperaba su primera clase: Teoría del Derecho.
Fuera, la expectación no ha hecho sino aumentar. Antes y después del receso previsto a las 10.30 horas, alumnos, medios, vecinos y curiosos de toda índole se arracimaban junto a las puertas del edificio con la esperanza de verla salir en algún momento. Entre ellos estaba Fabiola, que ha venido con su hermana desde Carabanchel. “He venido aposta para ver a la princesa”, explicaba, entre la esperanza por conseguir su objetivo y la frustración por haberse equivocado de campus a su llegada.
La presencia de la princesa se dejaba notar hasta en detalles en apariencia irrelevantes, como las papeleras. Los responsables de seguridad de Casa Real habían pedido retirar las bolsas de los cubos próximos a la entrada del edificio. “Imagino que es para que no se pueda ocultar nada, pero espero que sea solo hoy”, comentaba un trabajador del campus. "Está siendo un día muy estresante", añadía otra, aunque "es normal, al fin y al cabo, se trata de un acontecimiento histórico".
Entre los estudiantes predominaban la curiosidad y cierta resignación. Claudia, alumna de Derecho, había visto a la princesa cruzar el campus acompañada por los directivos de la universidad. “Había muchísimos medios de comunicación y creo que también bastante seguridad, aunque muchos iban de paisano”, relataba. No cree, sin embargo, que esa imagen vaya a repetirse cada mañana: “Estudiar con ella va a ser normal. Supongo que no habrá tanta prensa y, como aquí hay mucha gente, pasará desapercibida”.
Una impresión parecida tenía Elena Orofino nada más llegar a la universidad. “Nada más cruzar he visto toda la prensa y ya sabía que iba a haber jaleo”, explicaba. Según su relato, los alumnos habían sido advertidos de que podía reforzarse la vigilancia, pero no se habían establecido controles especiales para acceder al recinto. “Nos avisaron de que igual iba a haber más seguridad, pero no nos han dicho nada”, añadía.
Contenedor sin bolsas por protocolo de seguridad. / EPE
La alteración ha desbordado incluso los límites de la universidad. "Ah, que viene la princesa. Por eso tienen todo el barrio [Las Margaritas] alto. nunca lo había visto así antes", se pregunta un vecino. Suele desayunar en la cafetería del campus cuando regresa después de las vacaciones de verano.
Durante los próximos cuatro años, Leonor cursará un grado en Ciencias Políticas de 240 créditos que combina derecho, sociología, economía, gestión pública y análisis político. Tras estudiar el Bachillerato Internacional en Gales y completar su formación en las academias de los tres ejércitos, cambia ahora los uniformes y las maniobras por las aulas de una universidad pública. “Lo normal es que la expectación vaya bajando y al final sea como una estudiante más: vendrá a sus clases, se irá y ya está”, pronosticaba de cara al futuro la trabajadora del centro.
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