Pueblo deshabitado | Siete mujeres y un joven dan el primer paso para “reconstruir” una ciudad deshabitada

Siete mujeres y un joven de 18 años han asumido con ilusión el reto de "reconstruir" la memoria de Otero de Sariegos, el pueblo zamorano deshabitado desde 2003, pero no olvidado. Los ocho alumnos seleccionados para el programa mixto de formación y empleo en la rama de albañilería se han implicado activamente en el proyecto ideado por el Ayuntamiento de Villafáfila al que pertenece Otero de Sariegos, con la intención de que recupere su encanto a pesar de la despoblación y que, en un futuro, se convierta en un enclave turístico de primer orden porque, por su privilegiada ubicación, facilita la observación de las aves que se concentran en las Lagunas de Villafáfila.
El coordinador del programa mixto, Jesús Salvador, destacó que, hasta el 30 de noviembre, los ocho alumnos seleccionados por el Servicio Público de Empleo de Castilla y León recibirán formación teórica sobre albañilería, que se complementará con un trabajo práctico, con el que "aportarán su granito de arena" para preservar la memoria de Otero de Sariegos. Destacó el coordinador que en el programa participan siete mujeres y un joven, cuyas edades oscilan entre 18 y más de 60 años.
Varios estudiantes del programa están trabajando en la restauración del “Pilón”. / CEDIDA
A pesar de la inexperiencia de los alumnos en el sector de la albañilería, Salvador precisó que "empujan mucho" y que se han implicado activamente en el proyecto, centrado en recuperar dos calles del casco urbano de Otero de Sariegos, un edificio propiedad del Ayuntamiento que, antiguamente, fue la escuela del pueblo y que, según Salvador, "merece la pena restaurar y conservar".
En la actualidad, los alumnos trabajan en la recuperación del "pilón" una antigua fuente situada en la entrada del pueblo y que es uno de sus "emblemas". Los trabajos se han centrado en el saneamiento del "pilón" para eliminar las humedades que afectaban a la construcción, aunque los alumnos, guiados por el coordinador y el capataz del programa, también han logrado "encauzar" el agua de la antigua fuente.
En una fase posterior, los alumnos trabajarán en la adecuación de dos calles del pueblo, en las que está previsto rehabilitar un pavimento que, según Salvador, será necesario "rehacer casi nuevo" por su avanzado deterioro.
De hecho, con la intervención en dos vías públicas también se pretenden evitar posibles incidentes por los "agujeros" que presenta el pavimento y provocados, en parte, por el trasiego de tractores. En la recta final del programa, los alumnos también acometerán una intervención en un edificio propiedad del Ayuntamiento, el antiguo colegio del pueblo, para frenar su deterioro por el paso del tiempo y por la acción de los vándalos.
Un participante del programa trabaja para “canalizar” el agua del antiguo pozo. / CEDIDA
Por otra parte, Salvador destacó que los alumnos del programa también han recuperado una "casita" que pertenecía a la Junta Agropecuaria, que ha sido reutilizada para guardar las herramientas en la que, como advirtió, "ya han intentado robar", al igual que en la iglesia del pueblo, primer emplazamiento elegido para almacenar el material. Aunque la puerta "fue forzada" los presuntos ladrones no lograron entrar.
Al margen de estos "contratiempos", el coordinador del programa reconoció que el esfuerzo de los alumnos "merece mucho la pena" porque, al margen de aprender un oficio que les puede abrir las puertas del mercado laboral, contribuirán a recuperar en parte un pueblo que, por su enclave privilegiado, puede convertirse en una parada obligada para los turistas que se acercan a las Lagunas de Villafáfila para observar aves.
Un trabajador con una excavadora trabaja en una de las calles de la ciudad. / CEDIDA
Los "hijos" de Otero de Sariegos y sus familiares podrán constatar el resultado de los primeros trabajos realizados en el pueblo por los participantes en el programa de formación y empleo durante la tradicional fiesta en honor de San Marcos que, el 25 de abril, devolverá en parte la vida de un pueblo deshabitado desde hace más de dos décadas.
Para la jornada festiva se están organizando diversos actos como una misa o una paellada popular, que contribuirán a estrechar los lazos de aquellas personas que mantienen un vínculo especial con Otero de Sariegos, un pueblo deshabitado, pero no olvidado.
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