6abda1a9 d4bd 424a 8e65 d526f2ffe10c 16 9 aspect

El programa constaba de dos partes diferentes. El primero estaba formado por obras de compositores como Beethoven, Bach, Mendelssohn, Chaminade, Clara Wieck o Saint-Saëns, mientras que el segundo estaba formado por obras de similar estética y una caligrafía más española de Albéniz. estaba reservado para Turina, Falla, Granados o Lecuona, un repertorio que dominó maravillosamente. En su interpretación, seguramente habría sido necesaria una actitud más tranquila en algunos lugares, como en la Sonata op. 13 No. 8 “Patética” (primer movimiento) de Beethoven, para entregarse a resoluciones armónicas y sus momentos de exquisito lirismo. , una delicadeza y un ambiente íntimo, que encontró en “Nocturno op. 6 No. 2” de Clara Wieck. Bueno, este es sin duda el resultado de su juventud y estos detalles se pulen al final.

La segunda mitad, siempre bajo la apariencia de concentración e inadecuada para cualquiera de sus compañeros, fue particularmente popular entre el público: melodías ornamentadas, simulación del rasgueo de la guitarra, presencia fundamental del ritmo, cadencias frigias y todos los ingredientes que contribuyeron a que el colectivo imaginación que representa a “los españoles”. Fernández Clavel supo ejecutar con seguridad esta exigente segunda parte pintando un universo colorido en cada una de las obras gracias a la paleta de sonidos que extrajo del piano. Excelente interpretación de los “Rumores de la Caleta” de Albéniz y notable articulación de la “Malagueña” de Lecuona, muy equilibrada y con su variedad de registros ante un público cautivado que solo contó con una hora y media de recital.

Como consejo, Henar sorprendió al público con la “Milonga del Ángel” de Astor Piazzolla, Bandoneonista y compositor argentino celebrando su centenario, y el “baile ritual del fuego” del gaditano Manuel de Fallacerrar con éxito otra actividad más organizada por este pool de talentos que parece ser “La Castalia”, cuyos 20, cantantes e instrumentistas formados en nuestro país, como Henar, un pianista de inmejorable talento y un futuro brillante, que el pasado sábado presentó la sala del Auditorio de Oviedo frente a su alto nivel.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *