Un lugar para colgar de la escalada.

Usuarios del rocódromo ayer, en la jornada de puertas abiertas | Luisma Murias


La escalada es una actividad en auge en la comunidad y en todo el país y el pasado jueves abrió su primer centro en Oviedo. El deporte no ha dejado de ganar adeptos desde que hace años abrió el primer centro en Gijón.

Felix Ruiz. | Luisma Murias


El Roko fue diseñado por Félix Ruiz, Cristina Jardón y David Fernández, tres grandes aficionados a este deporte, y está considerado como el barco con más metros verticales subidos de la provincia. Residentes y deportistas de otras partes de la región disfrutaron ayer de una jornada de puertas abiertas. El muro de escalada está ubicado en el distrito de La Tenderina y ofrece a los fanáticos más oportunidades para entrenar y aumentar la actividad.

Un lugar para colgar de la escalada.


“El verde representa las subidas más simples y el negro las más complejas. El naranja es el nivel intermedio y el predominante, ya que puede ser utilizado tanto por principiantes como por profesionales ”, explicó Félix Ruiz, fundador del rocódromo, destacando la importancia de este tipo de centro, que tiene un nivel inicial. “La escalada en Asturias ha crecido porque está creando lugares como este donde se puede empezar de cero”, dijo el escalador.

El barco dispone de cafetería y aseos en la entrada. La zona de escalada se divide en una zona para niños hasta los 10 años, una zona de escalada con cuerdas, una zona general y una zona de entrenamiento a ampliar, que también cuenta con máquinas y una jaula para calistenia y está pensada para que los profesionales puedan practicar escalada.

Además del factor deportivo de la actividad, Félix destacó el factor social. “Cuando tienes una rutina de entrenamiento, normalmente haces amigos porque si algo no sale y te encuentras con alguien regularmente, obtienes ayuda”, explica el dueño del lugar.

La seguridad es primordial, esforzándose por minimizar las posibles lesiones mientras realiza la actividad. Para ello, la escalada con cuerda requiere una prueba de control de conocimientos, ya que requiere la coordinación de dos personas y la altura de los tramos de escalada es menor para los principiantes con el fin de reducir los efectos de una posible caída. Por la misma razón, los más pequeños tienen su propia área.

“Lo mejor de la variedad es que cuando alcanzas un cierto nivel de dificultad en un rocódromo, puedes cambiar a otro y encontrar cosas que son diferentes a tu nivel”, explica Nicolás Carneado, escalador desde hace once años. “Nos turnaremos. Venimos de Oviedo, así que es bueno poder escalar aquí también. Antes, siempre íbamos a Gijón ”, comentaron Marta de la Vega e Irene García, dos jóvenes que se interesaron por la actividad hace un año.

Felipe Tordero

Felipe Tordero

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