sara kuW


Nadie conoce de primera mano como yo tu majestuosa calidad como profesional de la educación, tu amor por la enseñanza, tu capacidad para desarrollar y crear herramientas y contenidos innovadores, tu coraje, tu espíritu de lucha y superación de la adversidad y tu infinita generosidad hacia todos los que de aquí es de donde vino. para pedir ayuda o consejo. Has hecho todo lo posible para transmitir tu don, tu sabiduría y tu entusiasmo a todos tus estudiantes y compañeros, a los que has preparado y formado continuamente hasta tu último aliento en todo el continente europeo. Fuiste un trabajador visionario e incansable que dejaste tu piel y tu vida para que tus alumnos vivan la experiencia del intercambio estudiantil internacional y formen a tus compañeros en otros países. Muchos de tus alumnos te tendrán en el corazón de por vida, al igual que los cientos de profesores que han logrado su lugar gracias a tu calidad como examinadores y los miles de compañeros que has formado y perfeccionado a lo largo de tus muchos años de uso. Otros pronto te olvidarán, pero estoy completamente seguro de que todos los que compartieron un momento contigo vieron tu luz, calidez, amabilidad y generosidad sin esperar nada a cambio, en especial tus alumnos y compañeros del IES Pérez Galdós con quienes han compartido tu último 20 años como profesional, rodeado de un equipo humano excepcional que te ha apoyado en todos tus proyectos y propuestas y te permite hacer realidad todos los sueños que te has propuesto. Por mucho que se diga que todo el mundo es prescindible, nadie puede decir eso de ti. Una nueva estrella ha llegado al cielo para iluminarlo con su infinita sabiduría y buen hacer. Y aquí siempre lamentarás tu pérdida porque no habrá otra persona tan importante como tú.

Toda tu familia se enorgullece de la persona extraordinaria que eres. Tu hermosa sonrisa constante, tu carácter alegre e inocente, tu infinita generosidad, tus ganas de vivir, experimentar, viajar y disfrutar la vida han hecho posible un sinfín de situaciones de alegría, cariño y ternura que siempre recordaremos.

Y te estaré eternamente agradecido por darme los mejores seis años de mi vida, por hacerme feliz, por creer en mí como nadie más lo ha hecho, por luchar por mí para que tenga un mejor futuro, por enriquecerme como persona y profesionalmente y sobre todo porque estuve a mi lado cuando más lo necesitaba. Te prometí que cuidaría de tu familia, que ahora es mía, y que nunca te dejaría sola. El sábado te desvaneciste entre mis manos y vi la felicidad en tu rostro. Espero que vayas donde vayas ya estés haciendo lo que más te gusta, enseñando y ayudando a todo el que lo necesite sin esperar nada a cambio y siempre con esa bonita sonrisa en tu rostro. Tomará un tiempo encontrarte ‘mi cielo’ pero espérame pacientemente mientras te espero.

Descansa en paz, mi amor


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