Montero da oxígeno al Consell al solicitar suspensión fiscal un año más

Montero da oxígeno al Consell al solicitar suspensión fiscal un año más


Esto significaría que, como ya se acordó con la Comisión Europea para 2020 y 2021, los mecanismos de sanción contenidos en la Ley de Estabilidad Presupuestaria para las administraciones que no alcancen los objetivos de déficit tampoco se aplicarán en el próximo año. Una ampliación que beneficiará en particular a municipios como Valencia, que por su situación de subfinanciación no pueden cumplir con los requisitos de gasto marcados por el Gobierno central.

La pandemia permitió esquivar esa espada de Damocles con la que el Consell vive desde hace años y que en el pasado le ha obligado a idear planes de compensación y ajustes en sus cuentas públicas. Si Europa escucha la propuesta de Montero, le queda un año.

La titular del Ministerio de Hacienda anunció sus planes durante una comparecencia de prensa en la que presentó las proyecciones de déficit contenidas en el programa de estabilidad 2021-2024. Montero informó que el déficit público de 2020 fue del 10,09% del PIB, muy lejos de 2019 (2,86% del PIB) pero por debajo del pronóstico original de 11,3%. En 2021, la previsión es de 8,4, que es asumida en gran parte por la administración estatal. La administración central por subsector tendrá un déficit del 6,3% del PIB en 2021; las comunidades autónomas, el 0,7% del PIB, y la seguridad social, el 1,5% del PIB, mientras que los negocios locales cerrarán en equilibrio.

Se prevé que el déficit público se reduzca al 5% en 2022, mientras que para las comunidades autónomas se reducirá al 0,6%. En 2023, la región debería cerrar en 0,4% y en 2024 en 0,2%. La ministra calificó 2020 como el año de mejora en las actividades ante el cese de la emergencia sanitaria y la consiguiente reducción de incentivos, aunque en este contexto destacó su interés en suspender la normativa presupuestaria en 2022.

Durante la comparecencia ante la prensa, Montoro se refirió al actual modelo de financiación, pero nunca abordó la cuestión de su reforma. Admitió que solo funciona bien cuando hay crecimiento económico pero “mal comportamiento” en tiempos de crisis. Sin embargo, este problema no se consideró prioritario. Se refería a las preguntas de los periodistas sobre la reforma tributaria, que el propio gobierno ve como un paso adelante del cambio en la financiación, pero ni siquiera ha podido fijar una fecha en el calendario.

Montero ha sido cauteloso al vincular cualquier tipo de reformas a estos rasgos con la superación de las actuales alarmas de salud y recuperación económica.

La transferencia continúa

Sin embargo, el ministro afirmó que el Gobierno central seguirá garantizando la solvencia de las comunidades autónomas con transferencias. Tras recordar al Gobierno que había realizado una transferencia de 16.000 millones de euros a los municipios en 2020, dijo que la transferencia de 13.000 millones de euros vence este año, sumando el dinero a los recursos ya asignados.

Montero no se pronunció sobre los criterios por los que el gobierno distribuirá estos fondos, aunque sí admitió que existen discusiones internas entre diferentes comunidades sobre los criterios que se deben utilizar. “Nadie está de acuerdo”, admitió el ministro.

En el reparto anterior de 16.000 millones de euros, la Comunidad Valenciana finalmente recibió 1.485,62 millones de euros. El importe supuso el 9,29% de la distribución total, porcentaje inferior al peso de la población valenciana en toda España, que es del 10,6%.


Elena Resanes

Elena Resanes

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