Los ingenieros de la ONU desarrollan una herramienta bioinformática que permite la optimización de dietas personalizadas

Los ingenieros de la ONU desarrollan una herramienta bioinformática que permite la optimización de dietas personalizadas


PAMPLONA, 8 de agosto (EUROPA PRESS) –

Investigadores de Tecnun, la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Navarra, han publicado un artículo en Nature Communications que permitiría desarrollar programas de nutrición personalizados basados ​​en la composición de la microbiota de cada individuo.

El trabajo publicado forma parte del proyecto europeo “Stance4Health”, cuyo objetivo es integrar la microbiota intestinal en herramientas nutricionales y personalizar la preparación de dietas en diferentes patologías como la obesidad, la enfermedad celíaca y diferentes tipos de alergias. En el estudio participaron la Universidad de Granada y la Fundación FISABIO de Valencia.

“Las herramientas de nutrición personalizadas actuales generalmente utilizan datos genéticos del paciente. Este enfoque está incompleto y mal optimizado porque no tiene en cuenta el aporte metabólico de la microbiota intestinal ”, dice Francisco J. Planes, investigador del Departamento de Ingeniería Biomédica, en una nota que dirigió el estudio en Tecnun.

“La herramienta que hemos desarrollado nos permite predecir cómo la microbiota de cada individuo descompone los alimentos en el intestino y, por lo tanto, decidir de manera predictiva qué alimentos son los más recomendados para cada persona, teniendo en cuenta su contribución metabólica y la condición clínica de cada individuo”. explica Planes, que es subdirector de investigación de Tecnun.

Asimismo, José Ángel Rufián, investigador senior del Departamento de Nutrición de la Universidad de Granada y coordinador del proyecto Stance4Health, señala que “la inclusión de la microbiota intestinal en programas de nutrición personalizados tiene un potencial enorme, ya que el de una microbiota equilibrada puede llévanos por delante de nosotros Proteger el desarrollo de enfermedades crónicas “.

En este estudio, cuyo autor principal es Telmo Blasco, estudiante de doctorado en Tecnun, los investigadores han ampliado significativamente las bases de datos y modelos de cálculo porque, como enfatiza Blasco, “hoy en día hay una gran cantidad de grupos de alimentos y nutrientes cuya información es muy escaso. “

Usando varias técnicas bioinformáticas, completaron el metabolismo de 250 nutrientes como los compuestos fenólicos que se encuentran en alimentos vegetales como frutas, verduras, legumbres y bebidas como el té y el café.

“Es importante entender que la microbiota funciona como un gran reactor bioquímico formado por miles de bacterias, cuyas capacidades metabólicas superan a las de las células humanas”, explica Maria Pilar Francino, investigadora y jefa del estudio de FISABIO. “Las bacterias en nuestros intestinos influyen en cómo nuestro organismo procesa los alimentos a través de una compleja serie de procesos. Estos alimentos, a su vez, pueden cambiar la comunidad microbiana dentro de nosotros, y esta interacción entre la dieta y los microorganismos puede cambiar drásticamente nuestra salud ”, explica.


Marta Del Rosal

Marta Del Rosal

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