Las denuncias de maltrato infantil durante la pandemia aumentan en más de un 6% en Andalucía

Las denuncias de maltrato infantil durante la pandemia aumentan en más de un 6% en Andalucía


La línea directa de abuso infantil de la Junta de Andalucía aumentó las denuncias en más de un 6% y por este motivo El año pasado se recibieron un total de 4.583 llamadas de menores. La mayoría de las convocatorias de este servicio gratuito, gestionado por el Ministerio de Igualdad, Política Social y Mediación, se referían a avisos de posibles situaciones de abuso, en concreto un total de 3.254, que generaron 2.860 expedientes en las distintas delegaciones territoriales relacionados con 4.687 niños y jóvenes. gente.

Este servicio telefónico para la notificación de situaciones de abuso infantil, cuyo número es 900851818constató que la detención provocada por el coronavirus en el primer semestre del año dificultaba la comunicación o visibilización de casos de abusos. Sin embargo, también ha ampliado las posibilidades de poder denunciarlo de forma anónima, ya que los menores conviven permanentemente con los sospechosos a los que maltratan.

Según la ministra de Igualdad, Rocío Ruiz, “la invisibilidad que muchos niños y niñas quedan atrás ante el aislamiento en el hogar ha dificultado la identificación de posibles situaciones de abuso en la familia fue uno de nuestros mayores problemas durante la entrega». Por tal motivo, durante el estado de alarma se mantuvieron encendidos los teléfonos para la atención de niños, niñas y adolescentes, con el fin de brindar atención directa a la ciudadanía para la comunicación de posibles situaciones de riesgo o desprotección, así como brindar información y responder preguntas de las personas. adultos y menores.

Gracias a esta medida, a pesar del menor número de llamadas respecto al año anterior, el El número de derivaciones por posibles casos de abuso apenas difirió del año anterior. Sin embargo, el número de niños, niñas y adolescentes involucrados en posibles situaciones de maltrato ha aumentado en un 6,64% (4.687 frente a 4.395), “lo que demuestra que este servicio público funcionó durante la pandemia”.

Además de las posibles situaciones de maltrato infantil en el entorno familiar, existe un número relevante de pide que se preste atención a las “violaciones” de las medidas previstas durante la detención para proteger a los menoresasí como las relativas a la ocupación de inmuebles en mal estado durante este período. Los técnicos también revisaron numerosas llamadas y reportaron dificultades para cumplir con el régimen de visitas establecido durante el estado de alerta en caso de separación o divorcio, lo que derivó en situaciones de aislamiento para uno de los padres.

los Situación de tensión en algunas casas andaluzas También ha sido objeto de llamadas telefónicas de menores que denunciaron episodios de violencia física por parte de uno de sus padres o de una de sus parejas sentimentales. Pero también ha habido una mayor implicación ciudadana a la hora de proteger a los más vulnerables, y se han incrementado las llamadas de vecinos o amigos cercanos avisando de estos posibles incidentes de malos tratos.

La mayoría de las comunicaciones estaban relacionadas a situaciones de abuso emocional (38,3% de llamadas, 1.757) o físico (28,5%, 1.307 llamadas). Asimismo, el 27,1% de las consultas tuvo que ver con posibles casos de desatención o abandono de las necesidades básicas físicas y psicológicas de un menor (1.243) o incluso violencia sexual (2,8% de las llamadas, 128 casos). Hay que tener en cuenta que un mismo menor puede sufrir distintos tipos de maltrato, por lo que el número de situaciones denunciadas no coincide con el número total de denuncias.

El resto de las llamadas correspondieron a información sobre casos reportados previamente. Comunicar situaciones que no se consideran abuso infantil, Orientación, apoyo y asesoramiento sobre maltrato, solicitudes de información sobre temas no directamente relacionados con maltrato infantil y comunicación de pornografía infantil, violencia sexual y casos de abandono de centros juveniles.

En cuanto al sexo de los menores afectados, el 49,58% (2.324) eran hombres, el 45,30% (2.123) eran mujeres, desconociéndose el 5,12% restante (240). En cuanto a la edad, el 27,33% (1.281) tenían entre 0 y 5 años; 32,71% (1.533) entre 6 y 11 años; El 32,86% (1.540) tenían entre 12 y 17 años y se desconoce la edad del 7,10% restante (333).

Sobre el origen de las llamadas En el 3,99% de los casos remitidos a los servicios responsables, los mismos niños o adolescentes afectados se vieron afectados quién hizo la llamada (114), en comparación con el 9,44% de los mensajes de miembros de la familia (270). Otras 38 llamadas (1,33%) fueron realizadas por vecinos o amigos cercanos, 0,42% fueron llamadas de profesionales (12) y en el 84,82% de los casos mencionados, las personas no proporcionaron esta información (2.426).


Felipe Tordero

Felipe Tordero

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