La pandemia llena de senderistas la campiña extremeña

La pandemia llena de senderistas la campiña extremeña

Cuándo José Antonio García Regaña asumió la presidencia de Federación de Montaña y Escalada de Extremadura en 2007 hubo 22 clubes de senderismo. En 2010 cumplieron treinta años. Ahora hay 107. Y probablemente subirá. Porque nunca antes había existido tanta pasión por caminar por el campo. Está homologado por el líder federativo, algunas empresas, un club e incluso datos de la Guardia Civil. Todo confirma lo percibido: que el covid nos arrojó a las montañas.

“Incluso antes de la pandemia había un boom de los deportes al aire libre”, dice Regaña, que va más allá: “En la montaña -dice- hay aún más movimiento”. “A medida que más personas se concentran en entornos naturales cercanos a los municipios, ahora es más común encontrar personas que optan por dar un paso adelante y escalar la montaña», Dice el presidente de la Federación, entidad que no ha visto un aumento en el número de licencias. Al contrario, cayeron.

La explicación es doble: la mayoría de los senderistas no están federados – «estimamos que sólo unos tres de cada diez», apunta García Regaña – y entre los que tienden a obtener la licencia, este año ha habido muchos que no ‘ renovaron ya que no estaba prohibido salir de la casa, era reunirse en grandes grupos o salir de la región.

Este aumento de interés, no solo por el senderismo sino también por la escalada, lo atestigua Emilio Rodríguez, referente de este tipo de deporte en el norte de Extremadura. Porque ha estado ahí por años Club de montaña Placentino, de la que es vicepresidente, y porque tiene una tienda en Plasencia dedicada a este sector (Crismar Sport). “El hecho de que cada vez haya más gente en los senderos ayuda a explicar que alrededor de Plasencia algunas de las nuevas zonas de escalada», Explica Rodríguez, en cuyo negocio se han incrementado las ventas de arneses y pies de gato (accesorios básicos de escalada).

“El que apenas salió a la cancha y ahora lo hace, porque se dio cuenta de que los zapatos que llevaba ya no le valen o que necesita un forro polar, y nos dimos cuenta de eso”, dice el comerciante Placentino. “El encierro ha impulsado las compras online, pero entre que ahora hay más amor por el senderismo y que también hay gente que ha prestado atención a las campañas de sensibilización y ahora apuestan por el comercio local, al final la situación viene compensada, y nosotros No vende más que antes de la pandemia, pero hace más o menos lo mismo, que se encuentra con una canción entre los dientes.

Miembros del club de senderismo Emérita Augusta en viaje a Galicia.
Miembros del club de senderismo Emérita Augusta en viaje a Galicia. / HOY

«Salgamos de nuevo»

En su club, el Placentino de Montaña, había unos doscientos socios antes de la aparición del covid, y ahora no llegan al centenar. «Porque mucha gente no se renovó sabiendo que no podíamos hacer salidas en grupo», explica. Sin embargo, anuncia que ya están preparando el regreso de las excursiones. “Saldremos de nuevo con el grupo de niños, que funciona muy bien; En lugar de ir en bus, iremos al punto de partida en carro, y en lugar de ir 60 personas y juntos, iremos a los 30 y más allá, y siempre respetando las medidas de distancia, alcance y máscara ».

Las restricciones pendientes también son Andrés Ramos, secretaria de Club de senderismo Emerita Augusta, uno de los más populares de Extremadura. «Caminamos todos los fines de semana del año, sin excepción», dice Ramos, quien no tiene ninguna duda de que el senderismo es un momento feliz. “Ahora no salimos en grupos porque no podemos ser más de seis, sino que vamos al campo oa la montaña a entrenar de una forma particular, y ahí comprobamos que el número de personas que salen a la naturaleza ha aumentado mucho. Lo hemos notado enormemente.

Lo perciben allí y también con el interés de pertenecer al club. “Nosotros – explica la secretaria de Emerita Augusta – tenemos un techo de cien miembros, porque por encima de esa cifra es muy difícil organizar nada, y nuestra lista de espera actual es de 25 o 30 personas, que son más de lo normal.

Por encima de lo habitual también está el número de descargas de mapas de ruta en el sitio web de La ruina gráfica, empresa de Cáceres dedicada al diseño gráfico y creación de contenidos. Fueron pioneros en abordar la divulgación de senderos de manera profesional, es decir, utilizando las últimas tecnologías, para poder generar mapas, preparar «tracks» descargables y crear guías topográficas. Muchos de ellos están disponibles de forma gratuita en su sitio web. «Hemos visto un crecimiento exponencial en el volumen de descargas de este tipo de material», dice. Agustín Gallardo, uno de los socios de La Ruina Gráfica. “Habiendo sido de los primeros en dedicarnos a esto de manera profesional”, dice, “hemos visto cómo ha cambiado el panorama, cómo hay cada vez más interés por este contenido”. “El mes pasado, sin ir más lejos”, concluye Gallardo, “nos sorprendió la cantidad de personas que se habían descargado las rutas”.

¿Y cuáles son los más populares en el sitio de La Ruina Gráfica? Los cinco con más descargas son, en ese orden, archivos Garganta del Fraile (Monfragüe), Isabel la Católica (Geoparque de Villuercas-Ibores-Jara), El desfiladero de Canaleja (Monfragüe), Quebrada de los Nogales (Monfragüe) e Viaje de Alfonso XI (Geoparque). Hay que tener en cuenta que esta selección se realiza sobre los disponibles en su sitio y no sobre todos los que se encuentran en Extremadura, que son cientos.

Mantener las precauciones

Los senderistas más experimentados conocen estos y muchos otros, y también saben que en la montaña es conveniente seguir una serie de consejos. Planifica la actividad, no vayas solo, ten en cuenta la hora de la noche, informa a alguien de la ruta a tomar, consulta el clima, no sobreestimes tu condición física, estar federado, traer comida y líquidos, así como el móvil con la batería cargada, la linterna y la ropa reflectante …

Son consejos de la Guardia Civil, que hasta el 24 de marzo ya había realizado siete rescates de montaña en la comunidad autónoma, cuando en el mismo periodo del año pasado realizó solo dos, y ninguno en 2019. El 11 de enero salvó uno 39 – Anciana de Badajoz que se lesionó la pierna mientras caminaba por la calle La Chorrera, en Hervás. Y seis días después tuvo que buscar a una mujer de 54 años de Losar de La Vera que sufrió un accidente cerca de Guijo de Santa Bárbara (entre El Brezo y Pico Estecillo). Las dos intervenciones requirieron agentes del GREIM (Grupo de Intervención y Rescate de Montaña, con sede en Barco de Ávila) y el helicóptero.

En febrero, la Benemérita rescató a una pareja (un hombre de 71 años y una mujer de 64, ambos de Badajoz) en la ruta de Las Nogaledas (Navaconcejo). Y también un hombre de 32 años y una mujer de 61, ambos madrileños, paseando por el Balcón del Mundo, en Alcántara. Ya en marzo, tres espectáculos. El primero fue el rescate de un hombre y una mujer de Badajoz, de 37 y 30 años respectivamente, en la famosa calle Carlos V (entre Tornavacas y Jarandilla de La Vera). El segundo, a un madrileño de 41 años, lesionado cerca de El Gasco (Las Hurdes). Y el último, a un chico de 17 años de Jarandilla de La Vera que caminaba por la calle Trabuquete (Guijo de Santa Bárbara).

Durante el pasado año, la Guardia Civil lo ha hecho en Extremadura diez rescates. Y once en 2019. Cifras que probablemente seguirán siendo pequeñas en comparación con las propuestas por el Instituto Armato a finales de este año. Es otro derivado de la pandemia, que lo ha cambiado todo. Hasta el paisaje.


Elena Resanes

Elena Resanes

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