La actuación más larga del Festival de Mérida

La actuación más larga del Festival de Mérida

Ni director electo, ni empresas contratadas, ni actores, ni textos seleccionados. En este punto, sería normal que el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida estaba a punto de anunciar la programación de este verano en Teatro romano. Pero no hay nada. Y no es por la pandemia. Un año y medio después de que el Consejo de Fundación del Festival (en el que se sientan varias administraciones, pero es el Ayuntamiento el que tiene el poder de decisión) anunciara su gestión, el concurso, con un presupuesto de 14,9 millones, sigue resolviéndose. No hay postor ganador luego de un proceso que, en realidad, se ha retomado en dos ocasiones y está plagado de disputas y resoluciones legales que anulan los pasos anteriores. En este sentido, el Festival de Mérida se mueve entre un drama administrativo y una película burocrática de suspenso.

Uno de los grandes acontecimientos culturales del país, y seña de identidad de Extremadura, está parado. Para resumir el anuncio: dos compañías de teatro optan por el concurso y tienen hasta el 9 de marzo para presentar sus proyectos, sus ofertas mientras que la junta de la fundación tiene dos meses para deliberar. Si lo haces antes, más o menos pronto, podría estar listo a mediados de abril (es decir, si no hay recursos para detener el premio final), dos meses y medio después del inicio del Festival.

Este breve lapso de tiempo hace prácticamente imposible organizar esta edición si las dos productoras teatrales se hacen cargo del encargo en abril o, peor aún, en mayo. Cualquier empresa del sector y administraciones son conscientes de que un Festival del tamaño del de Mérida requiere un trabajo de al menos seis meses.

El año pasado, el estallido de la pandemia fue el elemento que planteó la duda de si habría o no un festival al final. Una vez salvado el gran obstáculo sanitario, se solucionó el problema organizativo porque el Ayuntamiento había encargado, mucho antes, directamente, Pentacion, empresa gestora del Festival desde 2012, programando por no haberse resuelto el concurso.

Múltiples recursos

En estas circunstancias, nuevamente sin licitación, es muy probable que haya que volver a elegir una dirección directa para tener lista la competencia este verano. «Todavía no se tomó ninguna decisión en este sentido ”, responde el Ministerio de Cultura a este diario cuando se le hace esta concreta pregunta.

«Mi empresa es víctima de este proceso de adjudicación. Desde un principio siempre ha sido el único que ha sido reconocido como cumplidor con lo que se requiere, lo que se requiere, lo cual no es poca cosa, para poder elegir la gestión de una cita de estas características ”, resume. Jesús Cimarro, director de Pentación y, desde hace nueve años, del Festival.

“Si la disputa no se ha resuelto, no es culpa de Pentación. Deberíamos preguntar a la Administración ya otras empresas por qué estamos como estamos en este momento ”, añade Cimarro a HOY.

“Todavía no creemos que hayamos llegado a este punto en la competencia. Tuvimos que apelar contra decisiones que considerábamos irregulares y teníamos razón. Hemos logrado lo más difícil: demostrar que tienes todos los requisitos para participar en el concurso ”, asegura este diario. Lope Angel García, Director de SEDA (Servicios especializados en distribución artística).

La unión temporal de empresas formada por SEDA, Plural y Letsgo es el rival de Pentación para permanecer en el Festival los próximos dos años (más dos opcionales).

La historia de un Festival de Mérida sin rumbo en este punto comenzó a escribirse hace casi dos años. En mayo de 2019, HOY anunció que el Ayuntamiento aumentó la oferta respecto a la convocatoria de 2016. Estaba dispuesto a pagar un 29,25% más por la organización y gestión del evento en 2020 y 2021, con posibilidad de incorporación de 2022 y 2023. Presupuesto 14,6 millones.

En junio, dos apelaciones de empresas rivales de Pentación cuestionaron algunos puntos del comunicado. En septiembre, la Comisión Jurídica de Extremadura anuló el concurso y obligó al Ayuntamiento a redactar otro. El Ministerio de Cultura ha decidido, por tanto, ampliar un año la gestión de Cimarro, posibilidad que prevé, recordó el Ayuntamiento, Derecho contractual del sector público. La SEDA impugnó esta extensión en vano.

Ofertas pendientes

Con la certeza de que la edición 2020 contaba con un organizador casi un año antes de su celebración, en julio se lanzó otro concurso (se anunció en marzo). Por 14,9 millones para 2021, 2022 y, posibilidad también para 2023 y 2024.

En agosto, HOY anunció que el Patronato ha excluido fundamentalmente a tres de las cuatro empresas que se presentan por no cumplir con los criterios de solvencia técnica y económica. Se quedó solo en el proceso de Pentación.

A partir de ahí, pasaron recursos y resoluciones que anuló las anteriores, con las que el tierno casi volvió al cuadro de salida pero con un cambio fundamental. La SEDA fue finalmente aceptada el día 8 por la Comisión Jurídica; el Patronato la admite como solicitante y revoca la suspensión del procedimiento concursal, que se encuentra vigente hasta la resolución de su último recurso.

El director de la SEDA añade que aún no ha presentado su proyecto de gestión y lanza una crítica. Las administraciones de la junta de fideicomisarios «deben reconsiderar si su gerente (Pedro Blanco) no expone al Festival a riesgos ”, dice García.“ Es la segunda vez que la Comisión Jurídica se pone de acuerdo con nosotros y esto debe resolverse. Y si no hay personas con capacidad para desarrollar un proceso de acuerdo con la ley de contratación pública, deben ser relevados de su cargo.

Jesús Cimarro no entra en las evaluaciones del proceso – «mi esfuerzo es desarrollar buenos proyectos y gestionarlos», dice – e insiste en que Pentación es una empresa cultural reconocida en el país que desea seguir dirigiendo el Festival de Mérida y esboza la propuesta que presentará.

“En los años que Pentación dirigió el Festival, le fue bien 4 millones a la junta por excedente que sirvió para cancelar tu deuda. Esto es creer y trabajar para uno de los mayores eventos culturales de Europa «, dice.


Elena Resanes

Elena Resanes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *