Muelle de Añaza, la playa del suroeste que quiere ser parque marítimo

Muelle de Añaza, la playa del suroeste que quiere ser parque marítimo


Incluso el Ayuntamiento de Suroeste, Javier Rivero, llama a la zona de baño del Muelle de Añaza la tan esperada playa grande del distrito, que se separó de El Rosario hace casi cincuenta años. Como si se tratara de una falla histórica, está la gran aceptación que ha ganado, sobre todo con las dos mejoras realizadas en los últimos años que incluyen la creación de una zona infantil con algunos módulos de calistenia y una Solarium con macetas de hormigón para tomar el sol o la instalación de escaleras de acero para facilitar el acceso al mar. La reparación de algunos escalones y la exigencia de sombra son los únicos pero para quienes disfrutan del lugar. “Cuando se habla de la zona de baños de Añaza, se habla del futuro marítimo de todo el suroeste; Para nosotros, como Radazul, esta zona fue modelo para muchos vecinos ”, explica el alcalde. “El desarrollo de este enclave es uno de los proyectos en los que más tenemos que trabajar, ya sea con el anterior o con uno nuevo, como apunta el concejal de Urbanismo popular Carlos Tariffs”. «El objetivo es restaurar el litoral y mejorar esta zona».

Muelle de Añaza, la playa del suroeste que quiere ser parque marítimo


Rivero recuerda que el ayuntamiento ha investigado algo que no les pertenece, pues Costas se encarga de ello. «El alcalde dejó claro desde el último mandato que había que hacer inversiones: primero 80.000 euros y luego 150.000 euros; Ahora queda en manos de otras administraciones reconocer el potencial que ya se reconoció ya en los años ochenta ». «No estamos hablando de ocupar territorio con cemento, estamos hablando de valorar su uso, y ahí trabajaremos».

Por ejemplo, Rivero recuerda que en los años 80, cuando José Emilio García Gómez era concejal, Gestur recibió el encargo con los arquitectos Enrique Hodgson y Enrique Amigó de acometer el proyecto de ordenación y defensa costera, que incluso permitió avanzar en un plan especial, entre 1986 y 1988. Para ello se procedió al exterminio de las chozas existentes en esta zona y en Los Pocitos. «Los propietarios prometieron quemarlos. De las más de doscientas cabañas que existían, ocho eran de primera ocupación y el Ayuntamiento les cedió una vivienda social en La Laguna ”, dice García Gómez. Como se menciona en la memoria de este plan especial, esta zona de baño debe crear 370 plazas de aparcamiento – para mil usuarios, 2.200 m2 de parque infantil, Área de deportes náuticos, un pequeño cobertizo para un centenar de embarcaciones deportivas de tamaño medio y una zona de baño de 14.000 metros cuadrados.

Incluso construyeron dos piscinas, cuyos vasos estaban cubiertos, y una de ellas ahora es un campo de deportes; El dinero se agotó y el proyecto, que quería reanudarse en 2013, se paró cuando los arquitectos Raquel Guanche, José David Izquierdo y David Espejo ganaron el concurso de ideas para el Parque Marítimo y Deportivo de Añaza con su proyecto Pasea, que ahora es concejal. , quien es consciente de que las inversiones pueden oscilar entre ocho y doce millones.

La voz de la playa

Yanira Álvarez, de 19 años, fue una de las usuarias que disfrutó de la playa este lunes. “Aprendí a nadar aquí cuando llegaste por los acantilados al pequeño puerto. Mi abuela vivía en Añaza y veníamos aquí todos los veranos ». «Recuerdo las casas en Los Pocitos y las casas de vacaciones en la playa de Santa Ana».

Más cerca del agua, Elizabeth, una vecina de El Sobradillo, que confiesa que ha estado en la zona por primera vez desde que le dijeron el boca a boca y que lleva tres años viviendo en Añaza. “Extraño un lugar con sombra, porque aquí es donde te quemarás; Lo ideal sería traer un paraguas ”, dice, en presencia de su padre Jesús García, quien admitió que la zona está mucho mejor desde que fue reparada hace unos años.

Marchely, nacida en Venezuela, disfruta de un día de playa con su madre y su abuela. También pide más sombra y advierte de la necesidad de arreglar los escalones para facilitar el acceso al mar. “Una está oxidada, otra parece aflojar la soldadura y, sobre todo, hay que limpiarla para que no se deslice” como la que sufrió hace días. José Manuel Brito comparte este criterio y celebra el área infantil y de calistenia que se creó hace unos años. Vecino de Taco, aprovecha para ir al pequeño muelle a almorzar a menos que sea la Eurocopa. «Cuando regresé, me di cuenta de que pusieron algunos cubículos de baño».

A Isidoro Siverio, natural de San Juan de la Rambla y vecino de Añaza, también le gusta bañarse con su esposa de Icod El Alto y su hijo Roberto, quien salió en Bambones en la época dorada entre 2001 y 2003, y su nieto. Marta, 8 años y Hernán, 18 meses. Antes de eso, fueron a Caletillas o Puertito de Gúímar – y aprovecharon que tienen una casa donde planeaban su jubilación. La abuela Casimira deja una reflexión: «Espero que la gente se despierte y lo aprecie un poco más».


Marta Del Rosal

Marta Del Rosal

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