La pesadilla de un conductor de autobús de Vigo por un nombre inventado por el Tribunal Supremo en una frase

La pesadilla de un conductor de autobús de Vigo por un nombre inventado por el Tribunal Supremo en una frase


Al proteger la privacidad de un conductor despedido en una decisión publicada, termina refiriéndose a un colega

14/11/2021 . Actualizado a las 10:15 p.m.

Un nombre inventado por el poder judicial Anonimizar una sentencia respetando la intimidad del denunciante, y el acusado sospechó accidentalmente un infierno para un inocente conductor de Vigo. Un conductor de Vitrasa llamado Plácido y que estaba de permiso, desayunó con un ira monumental de su esposa cuando leyó la noticia de que un fallo de la Corte Suprema confirmó su liberación después de ser recibida amorosamente sola en el autobús con un pasajero. Plácido no sabía de qué estaban hablando. De poco le sirvió: inmediatamente comencé a recibir llamadas,Avispas y bromas de compañeros, haciéndolo sentirse abrumado y señalado. Todos pensaron que era el conductor del amorío con un viajero que dejó pasar gratis en el autobús de la línea al campus de Vigo.

Resulta que la Corte Suprema para la protección de la privacidad y la privacidad de las personas condenadas, reemplaza automáticamente el nombre real del protagonista por otro inventado cuando se sube la frase a la web. Aunque el nombre de Plcido no aparece en la sentencia auténtica, sí aparece en el documento tapado que puede ser visto por cualquier ciudadano. Para proteger la privacidad de la persona condenada, el poder judicial está ahí por lo general usa la lista de Reyes góticos y reemplazar el nombre correcto en las oraciones con otro nombre histórico como Segismundo o Regismundo o reinas medievales como Urraca. La idea es que nadie puede confundirlo con uno real y darlo por sentado.

Al cambiar el nombre a Plcido, nadie se dio cuenta de que En un equipo de 300 pilotos de Vitrasa, podría haber un piloto con el mismo nombre. Pero fue así. Plcido estuvo inactivo después de siete meses de baja. Cuando un mensaje mencionó el nombre inventado que citaba la frase, todos en Vigo creyeron estar hablando del verdadero Plácido y lo colmaron de llamadas y mensajes.


Elena Resanes

Elena Resanes

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