Extremadura aumenta un 65% las emisiones de gases de efecto invernadero

Extremadura aumenta un 65% las emisiones de gases de efecto invernadero

Extremadura no ha dejado de aumentar sus emisiones de gases de efecto invernadero, según publica el Sistema de Inventario Español (SEI) del Ministerio de Transición Ecológica. Es una herramienta que proporciona datos de forma periódica y es fundamental en la lucha contra el calentamiento global.

Las emisiones equivalentes de CO2, unidad de medida que permite incluir en una única cantidad todos los gases de efecto invernadero, muestran que la región de Extremadura registró 5,5 millones de toneladas en 1990 y esta cifra ha ido aumentando hasta alcanzar los 9,1 de 2019.

Es, por tanto, una de las comunidades con mayor incremento de emisiones, con un 65% en tres décadas; sólo por detrás de Murcia, que registró un incremento del 83%, y Navara, que creció un 67%.

A nivel mundial, España cerró 2019 con un aumento del 8,4% en sus emisiones de CO2 equivalente. Aunque Extremadura está muy por encima de este incremento, sigue siendo una región cuyas emisiones de gases de efecto invernadero son bajas en comparación con el resto del país.

De hecho, las emisiones de la región de Extremadura representan el 2,9% del total en España, que en 2019 emitió 314 millones de toneladas de CO2 equivalente.

Entre las causas del aumento se encuentran el aumento de la ganadería y el consumo, y el desarrollo industrial, que fue muy bajo en 1990.

Detrás de Ceuta, Melilla, Cantabria y Navarra, sigue siendo la comunidad con menos emisiones. Los de mayor volumen son Andalucía, con 46,8 millones de toneladas y un incremento del 21,7%; y Cataluña, que expulsó a la atmósfera 43,9 millones de toneladas, un 13,1% más que en 1990.

El hecho de que Extremadura no sea una de las que más gas emite no significa que su incremento no sea preocupante y el Consistorio está trabajando para intentar reducir las emisiones buscando los motivos de este incremento.

«Este incremento debe entenderse en una economía en desarrollo desde 1990 y está asociado al incremento del Producto Interno Bruto, de la actividad industrial, tanto agroalimentaria como de otro tipo, que se produjo a partir de 1990 y partió de niveles muy bajos, así como el aumento del rebaño, que también es fuente de emisiones, y consumo, que implica más transporte y desperdicio ”, explica el director general de Sostenibilidad del Ayuntamiento, Jesús Moreno.“ Entendemos que el aumento es normal porque es el resultado desarrollo ”, aclara.

La serie temporal, de hecho, muestra un aumento continuo hasta 2005, cuando alcanza los nueve millones de toneladas de CO2 equivalente. Desde ese año, las emisiones de gases de efecto invernadero en la comunidad se han estabilizado y los aumentos no son tan notables. Entre otras cosas, porque ha llegado la crisis económica de 2008.

Moreno detalla que las emisiones se dividen en procesos energéticos, industriales, agrícolas y de residuos. En Extremadura, la que más gas emite es la energía, incluido el transporte; seguido de la agricultura. Entre ellos concentran el 90% de las emisiones.

Metas no alcanzadas

Estos datos a nivel nacional son importantes porque ayudan a saber si España está respetando los compromisos internacionales en materia de reducción de emisiones, que son la principal causa del calentamiento global.

Por el momento, a pesar de las medidas tomadas, España no ha cumplido. El primer período de compromiso del Protocolo de Kioto (2008-2012) dispuso que los gases de efecto invernadero no superaran el 15% de lo emitido en 1990. Sin embargo, el aumento fue de más del 20%.

En este sentido, el papel jugado por Extremadura, según los expertos, «no es tan decisivo», ya que esta región no es de las que más gases de efecto invernadero emiten. “Es bueno que desde un punto de vista ético, en el que todos tenemos que poner de nuestra parte para que los gases de efecto invernadero no se disparen, aportemos nuestras acciones, pero hay países como China, Estados Unidos y Alemania que tienen que hacerlo mucho mas Habrá zonas como Extremadura donde no se debería hacer mucho. Por supuesto, todos somos responsables y en la medida de lo que podamos, debemos aportar ”, subraya José Agustín García, catedrático del departamento de Física de la Universidad de Extremadura.

Secuelas

El hecho de que las emisiones sigan aumentando a nivel mundial tiene implicaciones para el cambio climático. Esto puede afectar directamente a Extremadura con «olas de calor que podrían durar más, menos lluvias y un aumento de la sequía», explica García.

La cumbre climática de Glasgow tuvo lugar en los últimos días. Reúne a líderes políticos, activistas, organizaciones y empresas de más de 200 países.

Entre los objetivos estaba especificar cuánto se reducirán las emisiones de CO2 y los plazos que se fijarán, así como las medidas para descarbonizar, frenar la deforestación o implementar el coche eléctrico.


Elena Resanes

Elena Resanes

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