“Es una pena invertir en la formación de personas que luego tienen que marcharse”

– Me imagino que crecer en la casa en la que creció influyó en sus elecciones profesionales.

– Alguna influencia, pero era completamente libre de elegir mi carrera. Aprecio verlo en mi casa todos los días. Aunque mis padres hubieran sido felices si me hubiera dedicado a la medicina, por ejemplo.

-Siguió el rastro, pero se desvió del camino, especialmente hacia Madrid.

– Me eduqué en la Universidad de Oviedo, hice allí mis estudios de licenciatura y doctorado, pero no quedaba lugar y tuve que buscar mi vida en el extranjero. Es una pena que inviertan en formar personas para que acaben yendo. Es algo que está sucediendo en toda España. En mi caso, recibí ayudas económicas de instituciones asturianas y tuve que marcharme.

– ¿La silla fue una recompensa?

– Es la combinación de muchos años de trabajo. En mi caso, me ha llevado a varias universidades extranjeras y nacionales a lo largo de los años. Es un incentivo para seguir trabajando, un incentivo. Aunque lo veo como un paso más y natural en mi carrera académica; Aún me queda un largo camino por recorrer.

– Se especializa en propiedad intelectual, un área que ha cambiado mucho desde que ingresó a la universidad.

–Empecé a trabajar en 1996, especializándome en propiedad intelectual. Veinte años después, las nuevas tecnologías nos han sobrepasado y la ley ha tenido que adaptarse y adaptarse a ellas. Las cosas han cambiado mucho.

– Durante la década de 2000, la guerra contra la piratería era constante y parecía estar perdiendo. ¿Han cambiado las tornas?

–Vamos a ver una disminución lenta pero constante de la piratería. Principalmente gracias a la existencia de nuevos servicios que garantizan el uso legal de las obras ofrecidas. Si bien también es cierto que los autores muchas veces lamentan que la cantidad que reciben de estas plataformas digitales (Spotify, Netflix, HBO …) sea muy pequeña. En España, está pendiente la introducción de un reglamento comunitario para el intercambio de contenidos. La idea es contrarrestar los intereses de todas las partes.

-La ley siempre está detrás de la sociedad.

– Es natural porque resuelve las controversias que surgen. Está retrocediendo, pero tiene que ser rápido porque tiene que ser el instrumento que organice nuestras vidas. Por lo general, les digo a mis estudiantes de primer año el primer día de clase que la ley es algo que está presente las veinticuatro horas del día, mucho más de lo que parece.

– ¿Y la Complutense?

-Muy bien. Es una universidad enorme y muy diversa, cada facultad tiene su esencia, aunque muchas veces la parte ideológica de la facultad de ciencias políticas va más allá de los medios de comunicación. Pero les digo que es una universidad enorme. Solo ten en cuenta que tiene 40.000 alumnos, si lo ponemos en la escala asturiana podríamos decir que es tan grande como Langreo.

Felipe Tordero

Felipe Tordero

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