• Joaquín López es el jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Sant Pau


  • López advierte que cada vez son más jóvenes ingresados ​​y que la edad media en la unidad de cuidados intensivos está bajando


  • El infectólogo recomienda endurecer las medidas para poder controlar la quinta ola

Aunque esta semana ha comenzado la vacunación de jóvenes de entre 16 y 29 años, los expertos advierten que llegaremos tarde y la situación a la que nos enfrentaremos será muy difícil. Para saber cómo se vive esta situación en los hospitales, preguntamos. hablado Joaquín López, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Sant Pauquien asegura que endurecer las medidas es ahora la única alternativa.

PREGUNTA. El aumento de contagios en Cataluña es preocupante y ya se hace sentir en los hospitales.

RESPUESTA. Sí, es un dato muy preocupante. La escuela primaria se ha derrumbado en las últimas semanas y la presión ya está aumentando en los hospitales. En este momento estamos viendo un aumento en el número de ingresos y un aumento en el número de pacientes en la unidad de cuidados intensivos.

P. ¿Es la variante de apertura o Delta?

r. Estamos en una situación muy complicada y siempre nos ha pasado lo mismo con las tres aberturas, es decir, cuando dice “No es necesario llevar máscara” se interpretan cosas que no entran en este mensaje. Es una situación muy difícil que será muy difícil de controlar si no nos rendimos. También tenemos la variante Delta, que es mucho más contagiosa.

Cada vez se agregan más pacientes jóvenes y la edad promedio en la unidad de cuidados intensivos está disminuyendo

P. Dados estos números, ¿será suficiente o no será suficiente para acelerar y seguir avanzando en la vacunación de los jóvenes?

r. Desafortunadamente, no creo que lleguemos tarde. Lo que nos enseñó la experiencia de la pandemia es que a veces enviamos mensajes que hacen que no nos comportemos de manera coherente. Las medidas restrictivas siempre han sido realmente necesarias para controlar los números. Por el momento, me temo que a pesar del comienzo del verano y la vacunación avanzada, es probable que deban tomarse decisiones más difíciles.

P. ¿Se refiere a cierres o restricciones?

r. La presión de los sectores económicos es lógica. Cualquiera que tenga dificultades para llegar a fin de mes debido al cierre de una empresa, por supuesto, no puede darse el lujo de cerrar de nuevo. Lo que debe hacer es tomar medidas proporcionadas, aunque es posible que algunas de las acciones que se han abierto deban reforzarse. No creo que lleguemos a una situación de cierre como la que hemos visto antes, pero creo que será necesario limitar algunas de las medidas que se han abierto.

Creo que será necesario restringir algunas de las medidas que se han abierto

P. ¿Cuál es el perfil de las personas ingresadas en hospitales?

r. El perfil de ancianos que vimos en la primera ola prácticamente ha desaparecido y estamos viendo pacientes de mediana edad que están parcialmente o no vacunados. En el ámbito ambulatorio, vemos muchos pacientes jóvenes con síntomas triviales que supongo que son similares a los de la escuela primaria y creo que es muy problemático ya que una gran población es propensa a enfermedades graves que no están completamente vacunadas y, por lo tanto, hay pueden ser grabaciones de pacientes gravemente enfermos. Lo cierto es que cada vez están ingresando más pacientes jóvenes y la edad promedio en la unidad de cuidados intensivos está disminuyendo.

P. Nadie está a salvo de las enfermedades.

r. Los jóvenes llegan a la unidad de cuidados intensivos en proporciones muy diferentes y no queremos preocupar a la población, pero está claro que hay jóvenes que tienen algún tipo de enfermedad grave. Esto es raro y estos son pocos números, pero no hay nadie que pueda sentirse completamente a salvo de esta enfermedad.

El perfil del anciano que vimos en la primera ola prácticamente ha desaparecido

P. La pandemia aún no ha terminado.

r. Exactamente, no tenemos que entrar en la simplicidad de la máscara, sí o no. Hay lugares donde no es necesaria una máscara y lo es desde el principio. El problema es que no somos responsables de recibir el mensaje y por eso tenemos que retroceder.

P. ¿Qué podemos hacer para evitar el deterioro?

r. Mantenga su distancia, limite la capacidad, reduzca las reuniones y viva una vida sabiendo que la pandemia no ha terminado. Tenemos que entender que estamos en una situación de descontrol, que los hospitales están bajo presión y que la vida significa. Necesitamos dar un paso atrás y dejar de hacer cosas que pensábamos que podíamos hacer, de lo contrario no podremos controlar cómo evoluciona la pandemia.


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