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La colisión ha aumentado la tensión a niveles sin precedentes. Todo un terremoto político con réplica en la Comunidad Valenciana, provocando que los partidos del Botànic cambien de estrategia en la extrema derecha. La izquierda valenciana está dispuesta a pasar de las palabras a los hechos y remontar la cadena de la higiene para arrinconar a la extrema derecha mientras no condene toda violencia sin cuidados paliativos.

El Botànic ya tiene una línea roja con los radicales en las Corts y hace tiempo que no firmó un documento en el que está representado Vox. Por eso ya no se firman declaraciones institucionales en la Cámara porque la izquierda no tiene intención de compartir espacio con la extrema derecha.

Pero ahora el punto es ir más allá, alargar la cuerda y pasar de las palabras a las acciones. Ayer, el Síndic de Greuges, Manolo Mata, recordó los hechos con el grupo Ultra Golden Dawn en Grecia y pidió seguir este camino. En el país helénico, los ultras se convirtieron en algo habitual en los programas de entretenimiento y se convirtieron en una tercera fuerza. Pero cuando los tribunales actuaron y fueron ignorados, desaparecieron. El PSPV afirma que ha existido una política interna desde el inicio de la legislatura para evitar debates en los que Vox está presente.

Compromisos anunció ayer que solo debatirían en salas donde estén representadas las fuerzas democráticas y nunca con quienes no puedan condenar las amenazas de muerte, como hizo ayer Vox.

Unides Podem aseguró que no volvería a sentarse con la extrema derecha en una mesa de debate porque era el momento de los hechos. “No participaremos en ninguna sala de prensa blanqueando fascismo, odio, machismo y racismo”, dijo Pilar Lima tras interrumpir un debate en Ser cuando Iglesias se puso de pie tras rechazar a la ultracandidata Rocío Monasterio y retirar sus comentarios antes hechos sobre las amenazas: « No creo en Iglesias.

El PPCV dijo ayer que condenaba cualquier amenaza, pero recordó que, por ejemplo, Rita Barberá también había recibido balas, escraches y dianas, pero por respeto a los votantes, prefirieron participar en debates con partidos representados en las instituciones.

Desde Ciudadanos, aseguraron que su objetivo era que no triunfaran los extremos, y abogaron por el debate, la crítica y las sugerencias.


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