imagen enriquex 422 3091449 20210409221444


Santiago. A medida que la población sigue envejeciendo, los expertos aseguran que los efectos de la enfermedad de Parkinson, que este domingo es el Día Mundial, podrían triplicarse en 2050. En Galicia, dado que es mínimamente sintomática al principio, esta enfermedad silenciosa afecta a unos ocho mil gallegos.

Uno de ellos es Enrique Delgado, de 66 años, que acude a la Asociación Compostelana de Esclerosis (ACEM) para contactar con el logopeda y fisioterapeuta que ofrece como parte de su amplio programa de rehabilitación post-desaparición de la Asociación de Parkinson (Aspac).

Enrique Delgado notó un problema de salud hace once años, aunque no podía imaginar que se les diagnosticara el segundo trastorno neurogenerativo más común después del Alzheimer.

“Trabajé como científico informático y noté dolor en mi mano derecha mientras usaba el mouse. Pensé que era el típico síndrome del túnel carpiano. El médico de cabecera me remitió al hospital y cuando les conté mis síntomas me hicieron pruebas para descartar la posibilidad de Parkinson ”, recuerda este informático que tuvo que jubilarse anticipadamente por la enfermedad.

Sin embargo, asegura: “No me gusta ser dependiente. E incluso cuando se necesita mucho tiempo para hacer pequeñas cosas, puedo arreglármelas. Por eso asegura que se asegura de que su esposa, con la que tiene dos hijos, “solo lo ayude cuando tengo prisa”. Por ejemplo, si queremos salir de casa ahora y ella se pone mis calcetines porque solo toma unos segundos y si lo hago solo pueden ser 5 minutos. “

A pesar de la enfermedad, Enrique siempre se ha definido como “una persona feliz en comparación con otros enfermos y a pesar de que es una enfermedad degenerativa sin cura, el tratamiento farmacológico junto con los servicios de los que dispongo en la Asociación de la UE que me gestionar “.

Eso sí, subraya las cosas que le ha quitado la enfermedad, como conducir un coche: “Como las pastillas me dan mucho sueño y finalmente tuvo que darse por vencido después de viajes cortos con el coche, como tocar la guitarra, uno de mis pasiones, aunque he empezado a hacer cursos de pandereta. “

También ha participado en varios tratamientos experimentales para el Parkinson e incluso ha desarrollado una aplicación de teléfono móvil para enfermos como él que alerta a las personas si tienen problemas de movilidad o caídas.

Con su testimonio, quiere visibilizar la enfermedad en vísperas del Día Mundial del Parkinson. mar desnudo


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *