Rosa Belmonte: la tierra de los toli

Rosa Belmonte: la tierra de los toli

Rosa Belmonte

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No puedo evitar reírme en los autos chocadores con los talibanes (me recordaron a Maguila Gorilla cuando estaba motorizado). No con el alcalde de Gijón. Aunque no debería. Además, no se ría de los criminales ni de los Tolilis que nos gobiernan. No tiene ninguna mujer Tolili, aunque tengo entendido que los Tolilis no quieren esta toma. Tolila suena aún más tonto porque contiene púrpura (tonto, tonto, según DRAE). Tolila también suena a la gran traducción que hizo en España la señorita Dipesto en ‘Luz de luna’ (aquí se llama Topisto). Todo lo serio tiene su parte de Chufla. Hace tiempo que quieren acabar con la policía y, maldita sea, el nombre de dos policías parece ser la respuesta. Dos policías peleados por Morante

y El Juli, el ying y el yang de la fiesta. Feminista y nigeriana. Eso no lo explicaré aquí, lo hizo muy bien Rosario Pérez ayer en ABC, que «los toros heredan los nombres de sus madres, son descendientes de sogas famosas en la moneda brava». Y Charo recuerda que uno de los ganaderos ni siquiera había nacido cuando se bautizó el primer “nigeriano”. La alcaldesa, que ya tenía en mente (retorcida) acabar con la corrida de toros en su pueblo, anunció que no habría más misa taurina en Begoña (como Schwazenegger en el ‘Poli de kindergarten’ lo del ‘aquí no hacemos’ dice orinar más »). Que no habrá ampliación de la empresa existente ni licitación. La señora explica que los nombres de los toros “han cruzado varias líneas. Uno se refiere a la igualdad entre hombres y mujeres. Y por otro lado el de una sociedad que cree en la integración y abre puertas a todos. Pero hay más: «Se utilizó a la policía para difundir una ideología que viola los derechos humanos, y el ayuntamiento no puede superar eso». Esta dama no sigue las enseñanzas de Tallulah Bankhead. Todas las noches, la actriz se arrodillaba en su camerino y rezaba: «Dios mío, no dejes que me burle de ti».

El episodio es un giro loco para los oponentes del partido. Incluso los antitaurinos estaban contentos con las razones dadas para acabar con la «barbarie». Pero la ignorancia es mucho más bárbara. No solo tauromaquia. Por supuesto, esta señora no sabe que Belmonte rompió las reglas. La tierra del toreo y el toro. Eso fue puesto en el piso de la policía. Arroyo-Stephens escribió que obligó al toro a cambiar de rumbo, cambiando así la geometría del toreo. Ella se paró en el suelo del burro.

La policía de Gijón parece la aventura de Chapeau el Esmirriau en Mortadelo y Filemón, cuando Mortadelo ataca al villano con un misil que podría haber usado desde el principio. ¡Los nombres! ¡Cómo no se les había ocurrido antes! Ayer en ‘Public Mirror’ cuando hablaban del asunto, el cartel en pantalla era «Morante mata a Feminista». Conducimos por la carretera de Gijón.

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Felipe Tordero

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