La rebaja fiscal representa la mayor brecha presupuestaria entre el gobierno y el PSOE

La rebaja fiscal representa la mayor brecha presupuestaria entre el gobierno y el PSOE


El ministro de Economía, Juan Bravo, en un foro de Europa Press ayer. / María José López / Europa Press

El Parlamento aprobará la ley de impuestos cedidos en el pleno de la próxima semana con el voto en contra de los socialdemócratas

Héctor Barbotta

En busca de un acuerdo sobre la aprobación del presupuesto de la Junta de Andalucía para el ejercicio 2022, la próxima semana el Parlamento considerará la aprobación definitiva de la ley de impuestos cedidos, lo que implica la aplicación de importantes recortes fiscales en el contexto de la concurso de la Administración Autonómica. La nueva ley, a la que se oponen tanto el PSOE como United We Can, entrará en vigencia el próximo año, por lo que aquellos hogares que ahora buscan un acuerdo la usarán primero al estimar los ingresos.

Según el informe económico del proyecto, la rebaja fiscal reducirá los ingresos en 329 millones de euros, aunque el gobierno espera que el atractivo de la inversión y el eventual aumento del número de contribuyentes compensen con creces estos efectos.

La junta directiva del gobierno ha identificado dos bloques de prioridades que muestran sus limitaciones para negociar los estados financieros del próximo año. Por un lado, la selección de los servicios sanitarios, educativos y sociales como servicios públicos esenciales y, por otro, simplificaciones administrativas y recortes de impuestos.

En el PSOE hay correspondencia con el primero de los goles pero no con el segundo. Los socialdemócratas, que afirman que aún no han recibido ningún documento con las cifras de ingresos y gastos esperados por el gobierno, afirman que conocer cuáles serán los ingresos esperados de la junta ejecutiva será importante para decidir su posición final. La rebaja fiscal les afectará.

De momento, con 66 enmiendas en la comisión parlamentaria, ya han marcado las distancias a la ley que se va a aprobar la semana que viene. Todos han sido rechazados por el PP, Ciudadanos y Vox, los tres grupos que proponen la nueva ley.

Ayer, la portavoz adjunta del Grupo Socialista, María Márquez, señaló la profunda discrepancia entre su partido y la futura normativa, que, afirmó, no respeta ningún principio de progresividad al ofrecer las mayores rentas en la rebaja fiscal frente a la más modesto. Sin embargo, indicó que el mantenimiento de los servicios públicos esenciales determinará el debate y las negociaciones políticas.

Márquez destacó la voluntad incondicional de los socialistas de apoyar los proyectos de ley y lamentó el doble discurso del gobierno, a su juicio, ya que el cargo que estableció el presidente Juanma Moreno tras reunirse con el secretario general socialista Juan Espadas fue seguido de varias declaraciones del ministro de Hacienda, Juan Bravo, primer mandatario. El ministro Elías Bendodo y el vicepresidente Juan Marín, de lo que se deduce que la Junta de Andalucía «está empezando a dar un paso atrás» en su voluntad de dar su consentimiento.

Para el gobierno, la pelota le queda a la oposición. Bravo pidió ayer tanto a Vox como al PSOE-A «un poco de confianza» para llevar a cabo el presupuesto, que, aseguró, «crecerá notablemente».

Bravo dijo que está cerca de este año que «el PSOE o Vox o ambos» puedan dar su apoyo con un voto o abstención «, aunque admitió que será difícil conseguir un permiso.

El portavoz parlamentario del PP, José Antonio Nieto, hizo un gran esfuerzo ayer para presentar el proyecto de presupuesto elaborado por el gobierno como un documento sin carga ideológica y para la recuperación económica del próximo año. «Es un borrador que se adapta a todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria», dijo Nieto, quien también incluyó en la ecuación Unidos Podemos.

Para Nieto, la propuesta del gobierno andaluz desbanca a los partidos de oposición porque, en su opinión, no tiene prejuicios ideológicos. “Cuando un gobierno de centroderecha propone presupuestos que aumentan la inversión en salud, educación y servicios sociales más que nunca, la izquierda no tiene argumentos porque está acostumbrada a agregar peso ideológico, pero cuando se trata de números y números» se necesita mucho de trabajo para discutir «, dijo.


Felipe Tordero

Felipe Tordero

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *