La junta marca el recorte presupuestario como una línea roja al negociar el presupuesto.

La junta marca el recorte presupuestario como una línea roja al negociar el presupuesto.


Elías Bendodo actuando este martes / Sur

El PP considera un ataque a la autonomía andaluza como la propuesta socialista de armonizar el impuesto de sucesiones o devolverlo al Estado

Héctor Barbotta

El gobierno andaluz no está dispuesto a incluir la rebaja fiscal en los puntos de negociación para conseguir apoyo parlamentario para los presupuestos del próximo año. El ministro de la Presidencia, Elías Bendodo, advirtió este martes tras la reunión del Consejo de Gobierno que la rebaja fiscal es uno de los temas que afronta el Órgano de Gobierno junto con el blindaje de los servicios sanitarios, educativos y sociales, así como la simplificación administrativa y la reducción de trámites burocráticos. Cree que los obstáculos son fundamentales.

Bendodo ha señalado que la rebaja fiscal forma parte de la política económica del consejo, que cree que está dando buenos resultados, ya que las rebajas fiscales aprobadas hasta ahora han permitido un gravamen más elevado, aumentado en 108.000 nuevos cotizantes y un incremento de 600 millones de euros más.

La consultora dijo que la política fiscal está muy valorada y se refirió al estudio de la Fundación Tributaria “Think Tank”, que demuestra que Andalucía ha mejorado su posición en el ranking de competitividad fiscal de las Comunidades Autónomas españolas al pasar del 17 al 7 en 2017 .

A pesar de la buena unidad entre el gobierno de la junta y el Grupo Socialista para avanzar en la aprobación de los presupuestos para el próximo año, los impuestos parecen ser el punto de mayor discrepancia. La presentación marco que ha preparado el equipo de trabajo que promovió al secretario general socialista Juan Espadas para el próximo Congreso del PSOE-A afirma que los impuestos que pueden provocar el desplazamiento fiscal vienen con el desplazamiento de los contribuyentes de una comunidad a otra para que se paguen cuando el impuesto sea Más abajo, sus poderes regulatorios deben ser armonizados por el Estado o recaudados directamente.

En la presentación, un ejemplo de esta situación, que los socialdemócratas describen como “dumping fiscal” entre municipios, es el impuesto de sucesiones y donaciones, uno de los primeros modificados por la Junta de Andalucía, que fue subvencionado al 99 por ciento.

Para Bendodo, la propuesta socialista implica la posibilidad de que Andalucía pierda su autonomía fiscal, que a su juicio solo puede ser propuesta por un partido que también renuncia a su autonomía y es una rama.

El primer ministro aseguró que era una propuesta preocupante y que cada vez que la izquierda hablaba de armonización fiscal, en realidad estaba promoviendo una subida de impuestos. «Si pretenden reclamar los impuestos sobre sucesiones y donaciones, que es injusto, no dejaremos que eso suceda», advirtió tras asegurar que Andalucía ya no es un infierno fiscal con malos servicios públicos.


Felipe Tordero

Felipe Tordero

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