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  • Todos los partidos están arriesgando este martes en Madrid, empezando por el PP, que lleva 26 años perdiendo su baluarte, pero Sánchez también podría ver el cambio climático si la región vuelve a fallar

  • La estabilidad también depende de Cataluña y del papel del ERC y su estrategia de diálogo

En un país donde es difícil contar los años sin elecciones -la última fue en 2013 y la anterior fue en 2002- los del 4-M casi harán el papel de ‘término medio‘ En los EE.UU. Algunas elecciones en plena legislatura. Solo te llamarán en Madrid, pero la lectura será nacional. Inevitablemente. Porque el futuro inmediato de España es controvertido Madrid, la tercera comunidad más grande y rica después de una campaña para ser olvidado, dominada por la alta tensión y la ira, la política emocional y binaria y la práctica ausencia de debate público sobre las propuestas y la rendición de cuentas de quienes votaron en las elecciones, Isabel Díaz Ayuso. 5.112.658 madrileños serán convocados a votar este martes y la ruleta del futuro de los próximos dos años dependerá en gran medida de ellos. Pero no solo de ellos, porque en el otro epicentro político del país, Cataluña, cuyo gobierno no pudo aclararse casi tres meses después de su propia autonomía, también se transmite la estabilidad del Poder Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Todos los juegos Arriesgas algo este 4-Men estas cuartas elecciones pandémicas. Inicialmente PP. La presidenta regional se embarcó en una atrevida operación que, según las encuestas, podría ser rentable para ella. No cabe duda de que devolverá la condición de primera fuerza que perdió en 2019 a su partido y que estará a su alcance duplicar su representación actual (30 escaños), aunque parece más complicado que el absoluto toque mayoritario, conjunto. en 69 minutosDado el crecimiento de la población de la asamblea de 132 a 136 escaños. Pero Ayuso necesita ganar y gobernar. Ya sea solo o con el apoyo de Vox -con o sin ella en el poder ejecutivo-. De conseguirlo, el PP garantizará su hegemonía hasta 2023 desde un feudo que gobierna desde hace 26 años, desde que Alberto Ruiz-Gallardón se lo quitó a Joaquín Leguina, una mayoría que Esperanza Aguirre después ‘TamayazoPara Ayuso, esto significaría posicionarse como líder, sumar opciones para liderar al poderoso PP madrileño y cimentar un fenómeno que Ayusismo, una especie de nacionalismo auténtico que bebe del trumpismo para la oposición y tiene aristas ultraderechistas.

asamblea madrid 2019

Un triunfo del PP reforzaría el ayusismo, pero le plantearía a Casado el dilema de cómo lidiar con Vox y si le conviene abrazar a la extrema derecha

Con una victoria poco atractiva, tras el desastre de las elecciones vasca y catalana, Pablo Casado argumentará que el ciclo ha cambiado y que su llegada a la Moncloa se acerca, estas encuestas lo harán ”.el principio del fin para Sánchez“, afirmó. Un clima que podría acentuar las elecciones anticipadas Andalucía. Juanma Moreno, el presidente de la junta directiva, ha descartado elecciones este año pero un avance simularía una izquierda suelta, por lo que Ferraz se plantea convocar las primarias del PSOE andaluz en una poco después de la parada de 4M en medio del desgaste de la izquierda. por Susana Díaz galpón inalienable para la fiesta.

Pero una victoria de Ayuso volverá a poner a Casado en la parrilla: ¿que hacer con vox? ¿Te separas de la formación de Santiago Abascal, como celebró solemnemente en el otoño, o la abrazas (e incluso gobiernas con ella)? La respuesta no es fácil y los dirigentes del PP advierten que la fórmula de Madrid no funcionaría en el resto de España. Sin embargo, el 4-M puede acelerarlo Reagrupación en el espectro de la derecha debido al probable colapso de Ciudadanos. Esto amenazaría la primacía de Sánchez. Pero el PSOE tiene una letra contundente: partidos minoritarios, nacionalistas e independentistas juegan en el Congreso, y apenas han podido apoyar a un ejecutivo casado de la mano de Vox. El umbral de 176 diputados, mayoría absoluta en la cámara baja, seguiría siendo “a priori” muy lejos para la población y muy a la derecha.

asamblea madrid 2019 ESC

La fuerza de Más Madrid

Perder Madrid un desastre para el PP. Es su joya de la corona, su bastión inexpugnable desde hace 26 años. Es un escenario improbable que en la práctica solo puede ser posible con un altísimo nivel de movilización de izquierda en los barrios obreros de la capital y en el cinturón industrial de la región, una movilización en la que la izquierda confía. Casado estaría mucho debilitado internamente y su papel como líder de la oposición se resquebrajaría.

En las alturas del PSOE, insisten en que esta posibilidad de cambio en Madrid no está tan lejos. Los dos bloques alcanzan 4-M “Emparejados”, en “dibujo técnico“Entonces el pronóstico es” difícil “, dijeron este lunes en las inmediaciones del presidente, donde afirmaron que los votantes progresistas se habían despertado en los últimos días de la campaña electoral. En otras partes del partido, más alejadas de Ferraz, El pronóstico es desolador.Si Ángel Gabilondo puede liderar un gobierno alternativo, será una victoria histórica para la izquierda, pero lo cierto es que podría fallar en su tercer intento y los socialistas (37 escaños en 2019, 27,31%) de la voto) están expuestos a firmar su peor resultado histórico en un grupo autonómico de Madrid si caen por debajo del 25% como parece muy probable.

El pronóstico es aún peor: ser superado por la fuerza de Más Madrid y la cabeza de cartel, Mónica García, están en alza a lo largo de la campaña. El partido de Íñigo Errejón parece haberse beneficiado de la ilusión de la izquierda, según las encuestas, y ha cimentado su crecimiento a través de una dura oposición a Ayuso y un camino a las urnas donde no se distrajo con debates ideológicos. Sin embargo, el 4-M puede ser eso último tren a Gabilondo: Una nueva decepción pondría fin a su carrera política en la región y abriría la puerta a un reemplazo para elegir primero un nuevo secretario regional – se espera que el actual Director Regional y Presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Franco, continúe haciéndolo – y luego elija un nuevo cabeza de cartel para la comunidad y el ayuntamiento. El PSOE-M tiene un grave problema bancario en ambas instituciones, aunque Sánchez aprovechó estas elecciones para probar perfiles como Juan Lobato, Mónica Carazo, Hana Jalloul, Mercedes González o la ministra de Industria Reyes Maroto.

En la Moncloa, insisten en que los dos bloques “igualados”, “en empate técnico”, lleguen al 4-M, aunque la predicción en el juego es más oscura

En Moncloa insistieron en que pase lo que pase El gobierno esta blindado y la coalición continuará su camino hasta 2023. Pero el clima que se establece después del 4-M puede influir en la dinámica de la legislatura. Además, tras las elecciones, el ejecutivo deberá anunciar los planes de reforma laboral, fiscal y de pensiones que trajo a Bruselas pero que no describió en detalle en España. El gobierno afronta el reto de completar con éxito la vacunación -el lunes se alcanzó el primer hito, de 5 millones de personas vacunadas- y recibir la inyección. 140.000 millones de euros a cambio de un plan de recuperación que Sánchez espera que se convierta en oxígeno para los legisladores. Además, el líder socialista está convencido de que el fin de la pandemia y los efectos del manas europeo fortalecerán el poder ejecutivo y proporcionarán estabilidad.

Cs, cara o cruz

Sin embargo, las demandas de Bruselas podrían ejercer una mayor presión sobre la coalición gobernante. La convivencia con United We Can, que fue vista como más llevadera para Moncloa tras la salida de Pablo Iglesias y el ascenso de Yolanda Díaz, también está sujeta al 4-M. Porque en las encuestas se comprueba si el inesperado aterrizaje del ex vicepresidente segundo y líder morado en Madrid posibilita un entrenamiento ponerse de pie y con la fuerza para seguir expulsando al ejecutivo central. Y también ayudarán a organizar el proceso de sucesión de la iglesia y su futuro personal si la izquierda no cambia el color de la iglesia.

Tras las elecciones, el gobierno deberá presentar sus cartas sobre las reformas estructurales prometidas en Bruselas

Para quién estas decisiones son cara o cruz es Cs. Vive o muere. Entrada en vivo de la congregación (necesita el 5% de la boleta), datos que ya no predicen la encuesta o mueren después de perder los 26 escaños ganados en 2019. Salir de la cámara no solo pondría en peligro al candidato naranja Edmundo Bal, sino también a su líder, Inés Arrimadas, que ya ha sido muy cuestionada por los catalanes. El 4-M podría asestar el golpe final al proyecto, desencadenar una nueva trayectoria de carga en dirección a PP y acelerar su absorción por la de Casado. En el juego, sin embargo, repiten que pase lo que pase, buscarán la supervivencia.

VoxMientras tanto, salvaría el mobiliario, que es igual que hace dos años, aunque el torbellino de Ayuso hubiera detenido su ascenso. Por supuesto, la urna podría servir como bandeja de entrada al gobierno regional. La extrema derecha tiene que decidir si le interesa marchar del lado del PP en el mismo poder ejecutivo o en el mismo poder ejecutivo Apoyo externo Mano libre ante las ajustadas elecciones de 2023 no solo en Madrid sino en toda España (habrá elecciones autonómicas, locales y generales si no se adelantan).

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Sin embargo, la legislatura también depende de Cataluña. Si finalmente hay un Poder Ejecutivo o elecciones -el plazo finaliza el 26 de mayo- si ERC mantendrá su margen de maniobra en Madrid y ganará la partida de Junts o, por el contrario, se alejará de la estrategia del diálogo para Asegurar la satisfacción de los puigdemontistas y llegar al Palau de la Generalitat. La gobernanza en Madrid estará prácticamente resuelta el martes por la noche, a excepción del improbable sorteo de 68 diputados, y luego el foco volverá a Cataluña. Finalmente todo comienza (o termina) en 4 pts.

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